Ana María de Caso Fuertes ha sido nombrada nueva decana de la Facultad de Educación de la Universidad de León, tomando el relevo de María Lourdes Gutiérrez, quien ocupó el cargo durante ocho años. En su discurso inaugural, la nueva decana expresó su compromiso por “fortalecer la facultad, formar educadores de calidad y consolidar la colaboración con centros educativos, entidades sociales y ONGs”. Este cambio de liderazgo marca una etapa crucial en la búsqueda de la excelencia académica.
Durante la ceremonia de toma de posesión, celebrada en un ambiente emotivo con la presencia de colegas y familiares, De Caso subrayó que la educación es “el pilar fundamental de la sociedad”. Resaltó que desde la Facultad de Educación se puede garantizar una formación de calidad y un verdadero compromiso con las necesidades sociales actuales.
Nuevos retos para una educación comprometida
La nueva decana asume su cargo con “ilusión, emoción y responsabilidad”, reconociendo el legado dejado por Gutiérrez. Este periodo anterior fue destacado por un trabajo colaborativo eficaz entre todo el personal, lo que ha permitido alcanzar importantes logros.
En esta nueva etapa, Ana María se propone mantener esa cohesión que ha caracterizado a la facultad y dar continuidad a los avances logrados. Su objetivo es reforzar la excelencia académica y profundizar en las colaboraciones con instituciones educativas y sociales, buscando así formar educadores competentes y comprometidos con su entorno.
Agradecimientos y futuro prometedor
El vicerrector de Profesorado, Miguel Ángel Tesouro, también estuvo presente en el acto y aprovechó para reconocer el trabajo realizado por Gutiérrez, destacando su liderazgo y los avances conseguidos durante su gestión. Tesouro trasladó el agradecimiento del equipo rectoral por los esfuerzos realizados a lo largo de estos años.
Ana María no olvidó agradecer a su familia por el apoyo incondicional recibido a lo largo de su carrera profesional. Se comprometió a trabajar arduamente para estar a la altura de las expectativas depositadas en ella por toda la comunidad universitaria.
Con este nuevo liderazgo, la Facultad de Educación inicia una fase marcada por la continuidad en sus objetivos, buscando siempre mantener altos estándares académicos y fortalecer los vínculos con el entorno educativo y social. Esto refuerza su papel como referente en la formación de profesionales del ámbito educativo.