Investigadores de la Universidad de León (ULE) están dando pasos significativos en la creación de un observatorio dedicado al análisis del fenómeno del despoblamiento en España. Este ambicioso proyecto se desarrolla en colaboración con una red estatal que incluye a once centros de investigación, cuyo objetivo es examinar las causas, impactos y posibles soluciones a este problema que afecta especialmente a las áreas rurales del país.
El equipo de la ULE, bajo la dirección de Ana Pardo Fanjul, forma parte de un esfuerzo coordinado por el Instituto de Estudos e Desenvolvemento de Galicia (IDEGA), perteneciente a la Universidad de Santiago de Compostela (USC). Este observatorio busca proporcionar un diagnóstico riguroso y actualizado sobre las dinámicas del despoblamiento, un fenómeno que ha tomado fuerza en diversas regiones, particularmente en aquellas con baja densidad poblacional.
Un equipo multidisciplinar para abordar el despoblamiento
El grupo de investigadores está compuesto por profesionales como Noelia Somarriba, Silvia Franco, José Morillas, Lucía Gómez-Balcacer, Julio Abad y José Blanco. Todos ellos poseen una amplia trayectoria en el estudio del despoblamiento, el desarrollo rural y la sostenibilidad territorial. Su enfoque multidisciplinario integra análisis económicos, territoriales y sociales.
Con una sólida experiencia en el estudio de los procesos de desarrollo territorial y las desigualdades asociadas, este equipo se propone profundizar en los aspectos que rodean al fenómeno del despoblamiento rural.
Análisis integral de la 'España vaciada'
La colaboración entre los diferentes centros permite una integración enriquecedora de perspectivas disciplinares y territoriales. Esto resulta en un análisis más exhaustivo sobre lo que se denomina la *España vacía*, además de facilitar la transferencia efectiva de conocimiento hacia las administraciones públicas y la sociedad civil.
En su fase inicial, el estudio se centrará en la Montaña Oriental Leonesa, una región donde los procesos de pérdida poblacional han sido particularmente agudos en las últimas décadas. Además, se explorarán otras áreas con dinámicas demográficas similares que enfrentan desafíos relacionados con la despoblación.
Métodos cualitativos y cuantitativos para comprender el fenómeno
"Es fundamental sistematizar lo que está ocurriendo en las zonas rurales a través de un enfoque multidisciplinario", señala Rubén C. Lois, director del IDEGA. Según él, es necesario analizar no solo las áreas en declive poblacional sino también aquellas que están experimentando un rejuvenecimiento demográfico. Asimismo, es crucial estudiar los efectos históricos de las migraciones ocurridas durante finales del siglo XX.
La investigación adoptará una doble aproximación metodológica: por un lado, se llevarán a cabo trabajos cualitativos para captar las experiencias y percepciones de los habitantes afectados por el declive demográfico; por otro lado, se implementarán herramientas cuantitativas mediante sistemas indicadores sintéticos para detectar y medir los procesos vinculados a la vulnerabilidad territorial derivada del despoblamiento.
Mapas para visualizar el riesgo de despoblación
Además, el equipo desarrollará un mapa que identifique zonas potencialmente en riesgo de despoblación. Este recurso permitirá visualizar espacialmente los territorios más vulnerables y contribuirá al diseño efectivo de políticas públicas enfocadas en mejorar la cohesión territorial y la calidad de vida rural.
A través de esta iniciativa se busca promover un enfoque interdisciplinario que combine economía, geografía y comunicación para enfrentar uno de los retos demográficos más apremiantes hoy en día. Esta labor forma parte del programa DESP-OB, seleccionado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades dentro del Plan Estatal de Investigación Científica 2024-2027.