La Conferencia de Rectores y Rectoras de las Universidades Españolas (CRUE) ha expresado su profunda preocupación por el devastador impacto que los conflictos armados tienen sobre la educación, las comunidades académicas y la sociedad civil. En un comunicado oficial, la CRUE subraya cómo la guerra destruye vidas, instituciones y oportunidades futuras, afectando especialmente a quienes se dedican a la labor educativa y de investigación, así como al estudiantado y a las comunidades que dependen de estos espacios de conocimiento.
En este contexto, la CRUE condena enérgicamente el ataque perpetrado el 12 de marzo por Israel contra la Facultad de Ciencias de la Universidad Libanesa, situada en Beirut, en el barrio de Hadath. Este ataque resultó en la trágica muerte del decano Hussein Bazzi y del profesor Murtada Srour. La conferencia ha trasladado su solidaridad a la comunidad universitaria libanesa y a las familias, colegas y estudiantes de las víctimas, destacando que esta pérdida representa un duro golpe para la universidad y para el sistema educativo en su conjunto.
Además, se ha registrado recientemente el bombardeo de una escuela para niñas en Irán, lo que pone de manifiesto la gravedad de los ataques contra instituciones educativas. Estos incidentes evidencian el impacto negativo de los conflictos armados sobre los derechos humanos, el derecho a la educación y la seguridad de las comunidades educativas.
La protección de los espacios educativos es fundamental
Atacar escuelas, universidades o centros de investigación, así como a quienes trabajan en ellos, es incompatible con los principios del derecho internacional. La CRUE enfatiza que estos lugares deben ser preservados como espacios seguros para el encuentro, diálogo y cooperación entre pueblos.
La conferencia reitera su firme rechazo a la guerra y a cualquier forma de violencia. Las universidades y centros educativos deben seguir siendo espacios dedicados al conocimiento, libertad y convivencia, nunca escenarios donde prevalezca la violencia.