La comunidad universitaria recicla más de 1.000 envases en 2026
El compromiso medioambiental de la comunidad universitaria se hace evidente con el reciclaje de más de 1.000 envases en lo que va del año 2026, incluyendo latas de aluminio y botellas de plástico. Esta cifra se suma a los más de 33.000 envases reciclados desde la instalación de las máquinas Reciclos de Ecoembes en los campus de Santiago y Lugo.
Las primeras máquinas fueron colocadas en Santiago a finales de 2022, específicamente en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería, Matemáticas, el módulo central de las facultades de Psicología y Ciencias de la Educación, así como en Ciencias Económicas y Empresariales y la Biblioteca Concepción Arenal. Posteriormente, en 2024, se añadieron nuevas máquinas en la Residencia Universitaria Burgo das Nacións en Compostela y en la Biblioteca Intercentros del Campus de Lugo.
Nueva fase del programa Reciclos
A partir del comienzo del año, el programa Reciclos ha entrado en una nueva etapa para adaptarse a los cambios normativos recientes que afectan al sistema de devolución y recompensa. Ahora, las recompensas por reciclar un envase son colectivas para toda la Universidad de Santiago de Compostela (USC), basándose en un innovador programa de bonos de carbono.
“Reciclar nos permitirá reforestar y compensar nuestra huella de carbono para mitigar los efectos del cambio climático”, afirma Gumersindo Feijoo Costa, vicerrector de Transformación Digital e Innovación de la USC. Además, destaca que “controlar los yacimientos para la extracción de minerales es una fuerza motriz del actual momento geopolítico”. Por ello, enfatiza que “la implementación de una verdadera economía circular para los metales es una prioridad”, ya que durante el proceso de reciclaje estos materiales mantienen intactas sus propiedades fisicoquímicas.
Impacto energético del reciclaje
Para producir una tonelada de aluminio primario se requiere un gasto energético equivalente a 15 megavatios, suficiente para abastecer a unos 5.000 hogares durante un día. Este proceso también genera emisiones directas e indirectas que alcanzan las 15 toneladas de dióxido de carbono equivalente, comparable a lo que emiten 15.000 coches al recorrer 10 kilómetros.
En contraste, obtener esta misma cantidad a partir del aluminio reciclado reduce significativamente tanto el consumo energético como las emisiones contaminantes. De hecho, solo con el reciclaje de diez latas se evita la emisión aproximada de 1,5 kilogramos de dióxido de carbono equivalente. “Al monetizar estos procesos se puede visualizar la enorme ventaja económica del reciclaje”, explica Gumersindo Feijoo. La venta del aluminio reciclado puede generar beneficios entre tres y cinco veces mayores comparado con el aluminio primario.