Un nuevo método para identificar el riesgo de déficit cognitivo tras un AVC
Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Oporto (FMUP) han desarrollado un innovador método que permite identificar a los pacientes con mayor riesgo de sufrir déficits cognitivos tras un accidente vascular cerebral (AVC). Este avance, publicado en la prestigiosa revista científica Stroke, se basa en la detección de microémbolos, pequeñas partículas que pueden obstruir los vasos sanguíneos del cerebro.
El estudio revela que aquellos pacientes en los que se detecta la presencia de microémbolos durante la fase aguda del AVC isquémico tienen el doble de probabilidades de experimentar un deterioro cognitivo a largo plazo. Según el investigador principal del estudio, Pedro Castro, profesor en FMUP, “los déficits cognitivos no solo son consecuencia del daño cerebral causado por el AVC, sino también del continuo microembolismo cerebral que puede provocar daños adicionales”.
Los déficits cognitivos pueden manifestarse como lentitud en el habla y el pensamiento, problemas de memoria y desorientación. Este hallazgo es resultado de una investigación financiada por la Fundación para la Ciencia y la Tecnología (FCT), que incluyó a 316 pacientes con AVC, con una media de edad de 67 años, siendo el 68% hombres. Los participantes fueron tratados en el Hospital Universitario de São João y sometidos a un examen específico mediante doppler transcraniano durante las primeras 72 horas tras el evento.
Innovación en la monitorización del AVC
Este estudio no solo aporta un nuevo mecanismo fisiopatológico para entender el deterioro cognitivo en sobrevivientes de AVC, sino que también destaca el potencial de herramientas simples basadas en ultrasonido para mejorar la atención clínica. La monitorización con doppler transcraniano actúa como "un radar submarino", permitiendo al médico neurossonologista detectar los sonidos característicos de estas partículas circulantes entre el ruido normal del flujo sanguíneo.
Es importante señalar que esta es la primera vez que se utiliza la neurossonología para prever déficits cognitivos en pacientes hospitalizados durante la fase aguda del AVC. Se trata de un procedimiento no invasivo, fácil y seguro, sin radiación y mucho más económico comparado con una resonancia magnética, aunque esta última no puede reemplazar al nuevo método para evaluar riesgos embolicos desde las arterias principales del cerebro.
La investigación sugiere que esta técnica podría implementarse ampliamente en el futuro para rastrear e identificar a pacientes con alto riesgo y peor pronóstico, quienes podrían beneficiarse de intervenciones terapéuticas más efectivas.
Siguientes pasos en la investigación clínica
El próximo objetivo del equipo será diseñar un nuevo ensayo clínico para comprobar si un tratamiento más agresivo en pacientes con AVC y signos microembólicos realmente reduce el deterioro cognitivo a largo plazo. Esta línea de investigación sobre enfermedades cerebrovasculares utilizando ultrasonido fue iniciada por Elsa Azevedo, profesora en FMUP y líder en Neurociencias dentro del RISE-Health.



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