Los inmigrantes asiáticos se han convertido en el grupo étnico de inmigrantes de más rápido crecimiento y con mayores ingresos en los Estados Unidos. Esta realidad ha despertado el interés de economistas que buscan entender cómo estos grupos, ya sean inversores o residentes, impactan en los precios de la vivienda, la educación K-12 y otros aspectos cruciales de la vida comunitaria.
Un estudio reciente realizado por economistas del MIT y la Universidad de Cincinnati analiza esta tendencia, centrándose en los mecanismos que podrían explicar la correlación entre el aumento de los precios de las viviendas y las mejoras en la educación a nivel de condado. Los hallazgos sugieren que el incremento en los precios no se debe únicamente a una mayor demanda, sino también al impacto positivo que tienen los nuevos vecinos sobre la calidad de la educación K-12, lo que a su vez incrementa la deseabilidad de las áreas.
Un análisis centrado en el periodo 2008-2019
El estudio abarca el periodo entre 2008 y 2019, un tiempo marcado por un aumento notable en la inmigración hacia EE. UU. desde seis países asiáticos: China, India, Japón, Korea, Filipinas y Vietnam. Los investigadores se enfocaron especialmente en aquellos inmigrantes que llegaron con visados no permanentes para estudiar o trabajar, un grupo que representa un canal distintivo y creciente dentro del flujo migratorio.
“Estamos analizando un periodo donde el flujo de inmigrantes asiáticos tiene una fuerte inclinación hacia la educación y proviene de un perfil altamente educado”, explica Eunjee Kwon, profesor asistente en el Departamento de Finanzas de la Universidad de Cincinnati y coautor del estudio publicado en mayo en el Journal of Urban Economics. “Esta etapa también señala un cambio significativo en el perfil socioeconómico de los inmigrantes asiáticos a EE. UU., quienes llegan con niveles educativos e ingresos superiores a oleadas anteriores.”
Impacto positivo en la educación y valores inmobiliarios
A pesar de que los datos a nivel condado no permiten un desglose más detallado por vecindario o municipio, los investigadores hallaron que entre el 30% y el 40% del aumento en los valores inmobiliarios en áreas donde residen compradores asiáticos con hijos en edad escolar está correlacionado con mejoras en la calidad educativa, evidenciado por el incremento promedio en las puntuaciones estandarizadas de todos los niños del condado.
“Es posible que algunos compradores asiáticos sean inversores puros, pero muchos se convierten en residentes que adquieren hogares para ellos y sus familias, transformando así las comunidades”, señala Siqi Zheng, profesor del MIT especializado en sostenibilidad urbana y bienes raíces. “Demostramos que esto no es despreciable; constituye una parte significativa. Podemos atribuir al menos un tercio del aumento en los precios de las viviendas a la mejora educativa.”
Amanda Ang, investigadora postdoctoral del Departamento de Economía de Aalto University en Helsinki, es otra coautora del trabajo. Para estos científicos, este estudio tiene un componente personal, ya que lo llevaron a cabo sin financiación para comprender mejor qué aportes realiza este grupo específico de inmigrantes a las comunidades donde se establecen.
“Queríamos entender qué contribuciones hace este grupo a las comunidades donde se asientan”, comenta Kwon. “Descubrimos que su presencia beneficia también a niños de otros orígenes.”
Métodos estadísticos para establecer correlaciones causales
Ang, Kwon y Zheng aplicaron un enfoque econométrico conocido como variable instrumental para identificar una correlación causal, no solo una asociación. Con el fin de asegurar precisión, omitieron cuidadosamente aquellos condados con grandes comunidades asiáticas históricamente —como San Francisco, Los Ángeles y Nueva York— para captar mejor el impacto reciente de los nuevos inmigrantes.
Matthew Kahn, profesor destacado de Economía y Ciencias Espaciales en la Universidad del Sur de California, quien no participó en la investigación, afirma: “Creo que este será un trabajo muy influyente porque plantea una pregunta importante y utiliza métodos estadísticos creíbles para tratar de desentrañar efectos selectivos desde efectos reales”. Además añade: “Lo realmente interesante es que sugiere un efecto positivo colateral: las áreas estadounidenses que atraen inmigrantes asiáticos también se benefician con una mejora en la calidad escolar.”