La Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) ha conmemorado el día de San Isidoro de Sevilla, patrón de la Facultad de Filosofía, mediante un acto académico que ha fusionado el homenaje a los docentes jubilados y la graduación de la promoción 2024-2025.
El evento fue encabezado por la vicerrectora de Relaciones Institucionales y Comunicación, Karen Vilacoba Ramos, y la decana, Asunción Merino Hernando. Durante su intervención, Merino destacó que la facultad cuenta con más de 5.000 estudiantes en los grados de Filosofía y Antropología, además de anunciar la futura incorporación del grado en Política y Filosofía.
Reflexiones sobre la filosofía contemporánea
La conferencia principal, titulada Por la Filosofía, fue presentada por Francisco José Martínez Martínez, quien abogó por el valor de esta disciplina en un mundo caracterizado por la rapidez y la inmediatez. Según Martínez, la filosofía no solo busca respuestas, sino que también plantea interrogantes y fomenta una profunda admiración por la realidad y su esencia.
Uno de los momentos más emotivos del acto fue la entrega de medallas a los profesores jubilados, reconociendo su dedicación académica y su impacto en múltiples generaciones de estudiantes. Los homenajeados expresaron su gratitud mediante intervenciones cargadas de emoción hacia la universidad.
Agradecimientos y reconocimientos a los egresados
A continuación, se llevó a cabo una ceremonia para reconocer a los nuevos graduados. Se otorgaron becas a los representantes del alumnado y distinciones a quienes lograron los mejores expedientes académicos. Entre ellos se encontraban Jordi Galiano Landeira, del Máster en Filosofía Teórica y Práctica, y Ariadne Valery Tellechea Hernández, del Máster en Investigación Antropológica y sus Aplicaciones. Ariadne resumió el espíritu colectivo del alumnado con una frase inspiradora: “sigo aprendiendo, dudando y buscando”.
Para cerrar el evento, Vilacoba instó a los egresados a mantener viva la curiosidad intelectual, resaltando el papel fundamental de la universidad como una comunidad del conocimiento que perdura a lo largo del tiempo. La ceremonia concluyó con el emblemático canto del Gaudeamus Igitur, simbolizando así la relevancia continua del pensamiento filosófico en un entorno global cada vez más utilitario.