iymagazine.es

Agroecología Europa

Ganar en productividad con agroecología es posible

Ganar en productividad con agroecología es posible

Por José Enrique González
x
jenriqueiymagazinees/8/8/19
miércoles 29 de abril de 2026, 13:17h

La investigación muestra que es posible generalizar la agroecología sin perder productividad, identificando tres estrategias clave para asegurar rendimientos adecuados sin el uso de fertilizantes químicos.

¿Es posible generalizar la agroecología sin comprometer la productividad? Esta pregunta ha sido objeto de estudio durante más de una década, y los resultados apuntan a que sí. Investigadores han identificado tres estrategias clave que aseguran rendimientos adecuados sin necesidad de utilizar fertilizantes químicos.

La agroecología frente a la agricultura convencional

La agricultura orgánica ha sido objeto de críticas por sus menores rendimientos en comparación con la agricultura convencional, con un déficit promedio del 30%. Este hecho ha llevado a algunos a considerarla como una alternativa viable solo para las clases más acomodadas. Sin embargo, investigaciones realizadas en los últimos diez años demuestran que esta percepción es errónea. Para comprender el contexto, es necesario analizar el ciclo del nitrógeno y su evolución histórica.

El nitrógeno es un elemento esencial para la vida en la Tierra, ocupando el tercer lugar en abundancia después del agua y el carbono. Aunque constituye el 78% de la atmósfera, se encuentra en formas poco accesibles para las plantas. En los suelos, está presente principalmente como nitrato y amonio, compuestos que son directamente utilizables por las plantas. Esta escasez en los suelos ha sido históricamente un factor limitante para el crecimiento agrícola.

Un vistazo histórico al ciclo del nitrógeno

A lo largo de la historia, la disponibilidad de nitrógeno ha estado vinculada a un equilibrio entre producción y consumo. Los excrementos del ganado y de las poblaciones humanas han proporcionado fertilizantes orgánicos cruciales para enriquecer los suelos. Durante los siglos XVIII, XIX y principios del XX en Europa, la inclusión de leguminosas en las rotaciones agrícolas permitió no solo fertilizar el suelo sino también aumentar la densidad ganadera gracias al forraje producido.

Sin embargo, todo cambió con la invención del proceso Haber-Bosch a principios del siglo XX, que permitió sintetizar fertilizantes minerales a partir del nitrógeno atmosférico. Este avance inicialmente se utilizó para fabricar explosivos durante las guerras mundiales, pero luego revolucionó la producción agrícola al permitir un aumento masivo en el uso de fertilizantes químicos. Aunque esto impulsó la producción alimentaria, también trajo consigo problemas ambientales significativos.

Retos ambientales derivados de los fertilizantes químicos

El uso intensivo de fertilizantes químicos ha resultado en una eficiencia decreciente en su utilización; cuanto más nitrógeno se aplica, menor es la proporción absorbida por las plantas y mayores son las pérdidas hacia el medio ambiente. Además, la producción de estos fertilizantes consume grandes cantidades de energía y contribuye a las emisiones de gases de efecto invernadero.

A nivel global, aproximadamente el 40% de las tierras cultivadas están dedicadas a alimentar ganado. Esto ha generado excedentes estructurales de nitrógeno que contaminan sistemas acuáticos y aumentan las emisiones nocivas como el amoníaco y el óxido nitroso. Actualmente, se estima que la agricultura es responsable de alrededor de un tercio de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

La agroecología como alternativa sostenible

Desde los años setenta y especialmente desde principios del siglo XXI, la agricultura orgánica se presenta como una alternativa viable frente a modelos agrícolas dependientes de insumos químicos. A pesar de ser criticada por su menor rendimiento inicial, esta práctica se basa en un profundo entendimiento del funcionamiento ecosistémico.

La agricultura orgánica evita completamente los fertilizantes químicos y pesticidas. A través de rotaciones prolongadas (de cinco a ocho años) e integrando leguminosas en sus ciclos productivos, se demuestra que puede alcanzar rendimientos comparables a los sistemas convencionales cuando se consideran aportes totales equivalentes de nitrógeno.

Estrategias para una transición agroecológica efectiva

Los investigadores han identificado tres estrategias fundamentales para alimentar a una población creciente sin expandir las tierras cultivadas:

  • Diminución del consumo proteico diario: Se propone reducir un 16% este consumo siguiendo recomendaciones sanitarias.
  • Reconexión entre sistemas ganaderos y agrícolas: Esto implica disminuir la dependencia externa mediante el reciclaje local de estiércol hacia cultivos.
  • Largas rotaciones agrícolas: Incluir leguminosas fijadoras de nitrógeno mientras se prescinde completamente del uso de fertilizantes sintéticos.

Bene?cios ambientales inmediatos

Nuestras simulaciones indican que estas estrategias pueden llevar a una reducción significativa tanto en contaminación acuática como atmosférica relacionada con el nitrógeno y disminuir considerablemente las emisiones globales de gases invernadero.

A medida que se implementan estas prácticas agroecológicas, se espera mejorar notablemente la eficiencia del uso del nitrógeno; estudios sugieren que podría incrementarse hasta un 76% en contextos europeos. Además, estos cambios no comprometen la seguridad alimentaria mundial si se adoptan regímenes alimentarios equitativos.

Puntos críticos a considerar

A pesar del potencial positivo observado, existen preocupaciones sobre cómo estas prácticas podrían afectar otros aspectos como el almacenamiento del carbono orgánico o posibles deficiencias nutricionales si se eliminan ciertos insumos. Sin embargo, investigaciones previas indican que los suelos cultivados bajo prácticas orgánicas tienden a almacenar más carbono comparado con aquellos tratados convencionalmente.

A medida que avanzamos hacia una transición agroecológica efectiva, es esencial abordar no solo los aspectos técnicos sino también las dinámicas socioeconómicas que influyen sobre cómo se implementa esta transformación en nuestras cadenas alimentarias.

Preguntas sobre la noticia

¿Es posible generalizar la agroecología sin perder en productividad?

Sí, investigaciones realizadas durante más de diez años sugieren que es posible mantener rendimientos suficientes sin el uso de fertilizantes químicos.

¿Cuáles son los principales beneficios ambientales de la agroecología?

La generalización de la agroecología podría reducir significativamente las contaminaciones acuáticas y atmosféricas por nitrógeno, así como las emisiones de gases de efecto invernadero.

¿Qué tres leviers se identifican para una transición agroecológica efectiva?

Los tres leviers son: disminuir los aportes proteicos diarios, reconectar los sistemas de cultivo y ganadería, y realizar rotaciones largas que incluyan leguminosas fijadoras de nitrógeno.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios