La ciencia también se juega
Durante años hemos vendido la ciencia a los adolescentes como una sucesión de fórmulas, batas blancas y laboratorios donde nadie parece pasárselo demasiado bien. La Fundación Pfizer, en colaboración con Ignite Serious Play, ha decidido darle una vuelta bastante inteligente al asunto: si los jóvenes viven en entornos digitales, quizá la mejor forma de acercarles la investigación sea entrar ahí, hablar su idioma y ponerles a resolver problemas dentro de Minecraft Education.
La sexta edición de Health Guardians ha cerrado en el Museo de la Ciencia CosmoCaixa de Barcelona con una gala final conducida por Big Van Ciencia y con la entrega de premios a los centros más destacados del programa. En total, 3.340 estudiantes de Educación Secundaria, hasta 3º de ESO, han participado organizados en 845 equipos de 18 provincias.
IA, genómica y mucho menos rollo
El gran tema de esta edición ha sido la inteligencia artificial aplicada a la investigación en salud. Los alumnos no se han limitado a escuchar una charla sobre el futuro, sino que han experimentado cómo la IA puede ayudar a analizar información científica, interpretar datos y avanzar en nuevas soluciones médicas.
La experiencia ha mezclado pensamiento crítico, trabajo colaborativo, resolución de problemas y creatividad. Es decir, justo esas habilidades que siempre decimos que serán imprescindibles en el empleo del futuro, pero que demasiadas veces seguimos intentando enseñar con métodos del pasado.
Los ganadores de esta aventura científica
La gala reconoció el trabajo de varios centros educativos. El Col·legi Montserrat de Barcelona recibió el premio al Mejor Proyecto de Investigación Científica; el IES Miguel Delibes de Madrid fue premiado por la Mejor Entrevista; Gabrielistes Ripollet, en Barcelona, obtuvo el Premio Minecrafter; y el Colegio Sorolla de Valencia recibió una Mención Especial.
Sergio Rodríguez, presidente de la Fundación Pfizer, destacó que la IA ha sido la protagonista de esta edición y que el objetivo es despertar curiosidad científica, fomentar la innovación y estimular el aprendizaje mediante nuevas tecnologías.
Cuando Minecraft sirve para algo más que picar bloques
Jordi Carrasco, director de Ignite Serious Play, explicó que los estudiantes han podido vivir el rol de investigadores en un campo tan puntero como la genómica asistida por IA. Dentro de Minecraft, han trabajado como equipos coordinados para descubrir mutaciones, recomponer errores en cadenas de ADN y entender cómo genotipo y fenotipo se expresan en la biodiversidad.
Y ahí está la gracia del proyecto: demostrar que la tecnología no tiene por qué alejar a los jóvenes del conocimiento. Bien utilizada, puede ser justo el puente que faltaba para que la ciencia deje de parecerles un castigo académico y empiece a sonarles a aventura.
Más de 3.300 estudiantes aprendieron sobre IA en la final de Health Guardians en CosmoCaixa.