El descuento imposible también muerde
El Prime Day suele activar una parte peligrosa del cerebro comprador: esa que ve un precio tachado, un temporizador corriendo y un “últimas unidades” y deja de pensar con normalidad. Los ciberdelincuentes lo saben perfectamente. Por eso, según Check Point Research, la división de inteligencia de amenazas de Check Point Software, han construido una auténtica infraestructura criminal alrededor del gran evento comercial de Amazon.
La ecuación es sencilla y muy eficaz: una marca en la que casi todo el mundo confía, millones de usuarios dispuestos a comprar y la urgencia artificial de las ofertas por tiempo limitado. El resultado previsto es un repunte de phishing, webs fraudulentas, SMS falsos, robo de cuentas e imitaciones casi perfectas de páginas de producto.
No son cuatro listos: es una operación organizada
Lo más inquietante es que el fraude no se improvisa la noche anterior al Prime Day. Check Point Research ha detectado que entre diciembre de 2025 y mayo de 2026 se registraron 6.843 nuevos dominios fraudulentos relacionados con Amazon en todo el mundo. El pico llegó en abril, con 1.446 dominios creados en solo 30 días.
La estrategia tiene truco: los delincuentes crean las webs con antelación para que “envejezcan” y puedan saltarse mejor los filtros automáticos de seguridad cuando llegue el momento de atacar. En mayo, el 9,2% de esos dominios —aproximadamente 1 de cada 11— ya había sido clasificado como malicioso o sospechoso.
Cuidado con el falso “amazoncrédito”
Los usuarios hispanohablantes también están en el punto de mira. Check Point Research ha identificado una campaña específica bajo el gancho de “amazoncredito”, orientada a compradores de España y Latinoamérica. En mayo se detectaron 46 dominios registrados con ese concepto, simulando un falso crédito promocional de Amazon.
El engaño es especialmente peligroso porque algunos dominios utilizan caracteres modificados para mostrarse visualmente como “amazoncrédito”, con tilde incluida. Es decir, no estamos ante estafas chapuceras llenas de faltas de ortografía, sino ante trampas diseñadas para parecer creíbles incluso a ojos atentos.
El candado no te salva de todo
Uno de los grandes errores del comprador online es confiar ciegamente en el candado de seguridad del navegador. Que una web tenga HTTPS solo significa que la comunicación está cifrada. No garantiza que la página sea realmente de Amazon ni que quien está detrás tenga buenas intenciones.
También se han detectado clones de tiendas completas e imitaciones de páginas de producto con valoraciones de cinco estrellas y distintivos como “Amazon’s Choice”. Todo pensado para que el usuario baje la guardia justo antes del momento clave: meter sus datos de pago.
Compra despacio, aunque la oferta corra
La recomendación principal es tan básica como incómoda: frenar. Verifica siempre la dirección web, desconfía de extensiones raras, evita enlaces recibidos por correo o SMS y entra escribiendo directamente la URL oficial o usando la app de Amazon. Activa la doble autenticación, utiliza contraseñas únicas y apuesta por tarjetas virtuales o métodos de pago que permitan reclamar si algo sale mal.
El Prime Day debería ser una oportunidad para ahorrar, no una puerta de entrada al fraude. Si una oferta parece demasiado buena, demasiado urgente o demasiado perfecta, quizá no sea una oferta. Quizá sea el anzuelo. Y el producto que están intentando vender eres tú.