La construcción de paz en las universidades se fundamenta en el conocimiento de su historia de movilizaciones. Este fue uno de los mensajes centrales durante la cuarta sesión de la Cátedra Interuniversitaria por la Paz, celebrada en la Universidad Nacional de Colombia (UNAL). El evento, titulado “Memorias de la resistencia universitaria para la no estigmatización”, reunió a académicos y expertos que discutieron sobre la importancia de revisar el pasado de la movilización estudiantil desde el siglo XX.
El profesor Mauricio Archila, del Departamento de Historia de la UNAL, abrió las intervenciones con un análisis basado en el informe “Memorias de la Universidad Nacional en el conflicto armado (1958-2018)”, elaborado junto a la Comisión de la Verdad. En su exposición, Archila destacó que entre 1958 y 2018, más de 500 miembros de la comunidad universitaria fueron víctimas de violaciones a sus derechos, incluyendo amenazas, desapariciones forzadas y asesinatos. De estas víctimas, el 85% eran estudiantes.
Análisis del contexto histórico universitario
Archila subrayó que las universidades no son espacios neutrales en los debates públicos. A pesar de su enfoque académico, han sido escenarios de conflicto que han contribuido a la estigmatización de las instituciones educativas. “Las universidades públicas han sido vistas como campos de guerra”, afirmó el profesor, enfatizando que esta percepción ha variado según las relaciones con el Estado y actores armados.
El informe busca establecer una verdad histórica sobre lo ocurrido en las universidades durante el conflicto armado, sin pretender ser una verdad judicial definitiva. Esto implica comprender los eventos pasados para prevenir su repetición en el futuro. Sin embargo, Archila observó que hay escasez de estudios sobre cómo funcionaron las universidades durante esos años críticos.
Investigación sobre luchas universitarias y violencia
Para llevar a cabo este estudio, se revisaron archivos institucionales y digitales, así como publicaciones como Kabai, que documentan las luchas universitarias entre 1958 y 2018. Se analizaron diversos materiales históricos, incluidos fotos y entrevistas, para construir bases de datos sobre estos eventos significativos.
Entre los casos destacados se encuentran incidentes trágicos como la muerte del estudiante Uriel Gutiérrez, cuyo fallecimiento dio origen al emblemático Día del Estudiante Caído; así como otros momentos cruciales como el entierro simbólico del cura Camilo Torres Restrepo. Estos eventos reflejan un patrón continuo de protestas estudiantiles contra reformas educativas impuestas por el gobierno.
Identificación de adversarios y violaciones a derechos humanos
El estudio también identificó a los principales adversarios del movimiento estudiantil durante este periodo: desde el ejecutivo nacional hasta fuerzas militares y grupos armados irregulares. Se registraron 89 casos donde no se pudo determinar claramente quiénes eran los antagonistas del movimiento estudiantil.
Archila indicó que el mayor número de violaciones a derechos humanos ocurrió entre 1998 y 2007, con un total de 193 casos reportados. Las Facultades más afectadas fueron Ciencias Humanas e Ingeniería, seguidas por Derecho y Ciencias Políticas.
Paz en medio de la estigmatización universitaria
La profesora Claudia Patricia Sierra, directora Académica de la UNAL Sede Bogotá, también abordó el tema de la paz en las universidades. Su intervención giró en torno a si es posible construir territorios pacíficos dentro del contexto actual marcado por la estigmatización social.
Sierra propuso cinco puntos clave para reflexionar sobre esta cuestión: primero, valorar colectivamente la experiencia universitaria; segundo, entender la diversidad dentro del campus; tercero, analizar las dinámicas de poder; cuarto, fomentar una participación activa en decisiones comunitarias; y quinto, definir valores democráticos claros para todos los integrantes.
Caminos hacia una universidad sin estigmas
“La estigmatización es un legado doloroso en un país polarizado”, expresó Sierra. La académica instó a cambiar nuestra comprensión sobre esta realidad mediante diálogo constructivo y alejamiento del conflicto. Además, resaltó la importancia de reconocer los cambios generacionales dentro del campus para crear verdaderos espacios pacíficos.
Finalmente, dejó una pregunta abierta al público: ¿cómo podemos romper ciclos destructivos cuando aún vivimos bajo sus efectos? Esta reflexión es crucial para avanzar hacia una cultura universitaria más inclusiva y pacífica.
La Cátedra Interuniversitaria por la Paz 2025, iniciativa conjunta del Sistema Universitario Estatal (SUE) – Nodo Distrital, incluye a instituciones como la UNAL y otras universidades locales comprometidas con esta causa.
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 500+ |
Victimizaciones sufridas por miembros de la comunidad universitaria (1958-2018) |
| 85% |
Victimizaciones en estudiantes |
| 11% |
Victimizaciones en docentes |
| 4% |
Victimizaciones en trabajadores |
| 193 |
Casos de violaciones a los derechos humanos (1998-2007) |
| 144 |
Casos de violaciones a los derechos humanos (1978-1987) |