En Barrancabermeja, donde el aroma del bocachico frito ha sido parte de la vida cotidiana a orillas del Magdalena Medio, surge un proyecto académico que busca rescatar una historia de trabajo, identidad y resistencia. Esta iniciativa, titulada La memoria de las mujeres cocineras del Paseo del Río, es liderada por el profesor Óscar Daniel Campo Becerra, del programa de Lenguas Modernas y Cultura de la Universidad del Norte. El proyecto fue seleccionado en la convocatoria 'Esto lo cambia todo', promovida por la Vicerrectoría de Investigación, Creación e Innovación de la institución.
Más allá de ser un mero ejercicio académico, esta iniciativa se erige como un puente entre la investigación y las vivencias cotidianas. Campo explica que su motivación surgió de una necesidad personal y colectiva: preservar una memoria que estaba en peligro de extinción. “Mi abuela, Felícita Lara, fue una de las cocineras fundadoras del Paseo del Río… Cuando el lugar empezó a desaparecer, sentí la urgencia de dejar un registro antes de que fuera demasiado tarde”, comenta el docente, refiriéndose a su abuela, quien lideró la Asociación del Paseo del Río desde los años sesenta junto a otras cocineras en este emblemático sector.
Un Proyecto Nacido en Tiempos Críticos
El proyecto comenzó a gestarse en 2022, justo cuando las mujeres enfrentaron un ultimátum para desalojar sus locales debido a un proceso de transformación urbana que buscaba convertir la zona en un malecón turístico —una propuesta que finalmente no se concretó—. Este cambio representó una significativa pérdida tanto para las cocineras como para la ciudad.
A partir de esta situación crítica, el equipo de investigación reunió durante ocho meses a artistas y profesionales del Magdalena Medio —incluyendo fotógrafos, ilustradores y actores— para desarrollar un proceso colaborativo que documentara las historias de vida de más de 30 propietarias de locales y más de 100 familiares y colaboradoras.
Resultados Impactantes y Reconocimiento Nacional
El resultado abarca entrevistas, registros audiovisuales y una línea de autoetnografía que dio origen a dos cortodocumentales. El más reciente, titulado Sembramos nuestra casa en el río, dirigido por Isabella Londoño y escrito por Campo, fue presentado en el Museo Mapuka de Uninorte y está disponible en Vimeo.
No obstante, la profundidad del proyecto trasciende la producción audiovisual. Campo subraya que adoptar la investigación-creación como metodología fue fundamental para generar conocimiento mediante procesos artísticos sensibles: “La investigación-creación ofrece un camino intermedio: producir conocimiento desde la creación… Crear también es generar conocimiento”, enfatiza.
Permanencia Cultural y Visibilidad Internacional
Acompañando estos materiales, el equipo está preparando una instalación artística que reunirá videos, fotolibros y objetos conmemorativos para invitar al público a reflexionar sobre el valor del patrimonio inmaterial y la fuerza simbólica de estas mujeres que construyeron comunidad junto al agua del río.
La visibilidad del legado de las cocineras ha cruzado fronteras locales; el proyecto ha sido presentado en eventos académicos como Latinale Académica en Berlín y el Congreso LASA en Bogotá. En 2023 recibió un estímulo del Ministerio de Cultura en la categoría de patrimonio inmaterial, reafirmando su importancia en el reconocimiento de memorias sociales esenciales para la identidad colombiana.
Reviviendo Historias a Través del Arte
Hoy día, las cocineras del Paseo del Río —entre ellas “Doña Fela”, abuela de Campo— forman parte de una muestra itinerante que revive su legado en ferias literarias, museos y exposiciones comunitarias. Para muchas, ver sus retratos y escuchar sus historias ha significado “un reencuentro con una parte de sí mismas”. Según narra el profesor: “Cada vez que hacemos algo —un documental, una exposición o un cuento— ellas participan activamente. Es una forma poderosa para mantener viva su historia”.