La FCUP impulsa la sostenibilidad en la enseñanza de la química
Las clases de laboratorio de Química en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Oporto (FCUP) han dado un paso significativo hacia la sostenibilidad. A partir de ahora, se implementará un sistema que optimiza el uso del agua, un recurso esencial en los experimentos químicos.
En un contexto donde la sostenibilidad es cada vez más prioritaria, es crucial no solo ahorrar recursos, sino también educar a las nuevas generaciones sobre prácticas ambientales responsables. Este nuevo enfoque busca sensibilizar a los estudiantes desde sus primeros años académicos.
Históricamente, el proceso de destilación en los laboratorios requería el uso constante de agua corriente para enfriar los condensadores. Esta práctica, aunque común en entornos educativos, resultaba en un consumo excesivo de este recurso vital. Según Telmo Francisco, técnico superior del Departamento de Química y Bioquímica (DQB), “una sola hora con el grifo abierto consume alrededor de 100 litros”. Con múltiples estaciones de trabajo y varias clases semanales, el impacto era considerable.
Sistema innovador para el ahorro hídrico
El nuevo sistema propuesto es tanto económico como eficiente. Consiste en una caja aislante que alberga entre 5 y 7 litros de agua, que se recircula continuamente mediante una bomba. Esta agua es utilizada para enfriar los condensadores durante las prácticas.
Para mejorar aún más la eficiencia del sistema, se incorporan acumuladores térmicos que han sido previamente refrigerados. Estos elementos absorben el calor generado durante las destilaciones, manteniendo así una temperatura adecuada sin necesidad de utilizar agua nueva constantemente.
Además, este enfoque también promueve la reutilización de materiales difíciles de reciclar. Las cajas de esferovite y otros componentes que llegan a la facultad a través de proyectos investigativos ahora tienen un nuevo propósito dentro del laboratorio.
Formando ciudadanos responsables
El director del DQB, Pedro Alexandrino Fernandes, enfatiza que “la educación no solo debe formar químicos competentes, sino también ciudadanos conscientes”. Las medidas implementadas no solo buscan corregir el desperdicio identificado, sino también servir como ejemplo para una gestión responsable del agua entre los futuros profesionales.
A través del contacto con soluciones prácticas que combinan ciencia y responsabilidad ambiental, los estudiantes desarrollan una mayor conciencia ecológica y comprenden su papel en la construcción de un futuro sostenible.
Estas iniciativas serán extendidas a otros laboratorios del DQB y podrían ser adoptadas por diferentes departamentos dentro de la FCUP en un futuro cercano.


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