Estudiantes y personal de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) han tenido la oportunidad de explorar su creatividad a través de un taller de pintura colectiva. Este evento, que se llevó a cabo del 13 al 17 de abril en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación (ETSIT), reunió a 24 participantes en un ambiente propicio para la innovación y la colaboración.
Durante la clausura del taller, el rector Óscar García enfatizó la importancia de actividades como esta, que no solo enriquecen a los participantes en sus trayectorias personales y profesionales, sino que también dinamizan la institución. “Es fundamental generar entornos universitarios donde la innovación surja desde el hacer conjunto y la experimentación”, afirmó García.
Un espacio para la creatividad e innovación
Bajo el nombre de ETSIT Crea, este taller fue diseñado como un espacio formativo y experimental enfocado en fomentar tanto la creatividad como la colaboración entre los participantes. La mayoría eran estudiantes de la ETSIT-UPM, aunque también participaron alumnos de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura (ETSAM). Durante las presentaciones, los participantes compartieron sus experiencias, procesos creativos y los desafíos enfrentados, reflejando una rica diversidad de enfoques y soluciones.
La artista Ludmila Ríos Guillén dirigió el taller, subrayando que habilidades como trabajar en entornos inciertos, colaborar interdisciplinariamente y desarrollar pensamiento creativo son esenciales para cualquier profesional que aspire a innovar, especialmente en el ámbito tecnológico.
Impacto en las trayectorias formativas
El director de la ETSIT-UPM, Manuel Sierra, destacó cómo iniciativas como este taller amplían los marcos tradicionales de aprendizaje e incorporan competencias clave para el futuro. Por su parte, María Teresa Arredondo, profesora emérita y promotora del evento a través del grupo de investigación Life Supporting Technologies, resaltó el papel del arte como un espacio vital para la sensibilidad y reflexión. En un contexto global que demanda experiencias significativas desde las universidades, Arredondo abogó por una innovación que sea no solo tecnológica, sino también ética y crítica.