La sede Padre Jofre de la Universidad Católica de Valencia (UCV) fue el escenario de la jornada “Sin etiquetas”, una iniciativa que busca crear un espacio de encuentro auténtico entre jóvenes con y sin discapacidad. Este evento, organizado por el Grado en Terapia Ocupacional y el Servicio de Inclusión Educativa y Accesibilidad Universitaria, se centra en lo que los participantes comparten, más allá de cualquier etiqueta que pueda diferenciarles.
Un total de 34 estudiantes del segundo curso del Grado en Terapia Ocupacional se unieron a siete jóvenes con discapacidad intelectual del Patronato Municipal Francisco Esteve. La actividad estuvo diseñada para fomentar la convivencia, el diálogo y el reconocimiento mutuo desde una perspectiva de igualdad.
Dinámicas participativas para la inclusión
A través de diversas dinámicas grupales, los asistentes compartieron sus experiencias personales, inquietudes, aficiones y proyectos de vida en un ambiente cercano y distendido. La jornada comenzó con una actividad centrada en el movimiento y la conversación, lo que facilitó el descubrimiento de afinidades y ayudó a establecer vínculos iniciales entre los participantes.
Posteriormente, se organizaron pequeños grupos para discutir temas relevantes como preocupaciones actuales, expectativas futuras y retos cotidianos. Como parte central del evento, cada grupo elaboró un “mapa de vida”, una herramienta creativa donde plasmaron sus metas e ilusiones personales, promoviendo así un espacio de reflexión compartida.
El impacto transformador de “Sin etiquetas”
Nazaret Hernández, profesora del Grado en Terapia Ocupacional y organizadora del evento, enfatizó el valor transformador que estas experiencias pueden tener: “La idea es generar espacios donde los jóvenes puedan encontrarse desde lo que comparten, no desde lo que les diferencia”. Además, subrayó que al eliminar las etiquetas surgen historias e intereses mucho más similares de lo que se podría pensar.
Hernández también destacó cómo la jornada permitió cuestionar estereotipos y promover una visión más inclusiva y respetuosa. En este sentido, hizo hincapié en la importancia de actividades que fomenten la participación social y construyan relaciones basadas en la empatía y la igualdad de oportunidades.
Con iniciativas como “Sin etiquetas”, la UCV reafirma su compromiso con la inclusión y accesibilidad. Este tipo de programas son esenciales para formar futuros profesionales capaces de contribuir a una sociedad más humana y libre de prejuicios.