Teatro UC se prepara para el estreno de una innovadora versión de la obra “Las tres hermanas”, escrita por el célebre autor ruso Antón Chéjov. Este clásico del realismo, que se estrenó en 1901, será presentado del 16 de octubre al 22 de noviembre, y contará con un enfoque contemporáneo donde los personajes interactúan con avatares creados mediante inteligencia artificial.
Bajo la dirección de Angelo Solari, la obra se desarrolla en un contexto indefinido, donde las protagonistas Irina, Masha y Olga, junto a su hermano Andrei, se encuentran atrapados en una especie de simulación. Los diálogos y reflexiones de la familia Prozorov no solo reflejarán sus anhelos, sino que también se enriquecerán con interacciones digitales.
Interacción Humano-Máquina en el Escenario
Durante la representación, se proyectará un mundo virtual que refleja los deseos y aspiraciones de los personajes. Esta propuesta busca ofrecer una metáfora sobre la inteligencia artificial como un loop de simulación, permitiendo a los personajes experimentar versiones fragmentadas de sus vidas mientras intentan escapar de su monótona realidad.
El artista transdisciplinario Diego Muhr, encargado de dar vida a estos avatares digitales, ha utilizado una variedad de softwares avanzados para animar los personajes y sincronizar sus voces. Con formación en composición musical en el Instituto de Música UC y especialización en bandas sonoras en el Hamburg University of Music and Drama, Muhr aporta una visión única al proyecto.
Tecnología y Creatividad: Un Diálogo Necesario
A pesar de que los avatares están diseñados con tecnología asistida por IA, Muhr enfatiza que no buscan ser perfectos. “Así se enfatiza su dimensión humana, frágil y defectuosa”, comenta. Para él, la tensión entre simulación y error resalta las limitaciones de la IA: “no puede reemplazar nuestra capacidad de fallar y contradecirnos”.
Muhr ha combinado diversas herramientas tecnológicas como Unreal Engine para crear entornos; Metahuman Creator para detallar rasgos humanos; FaceBuilder para reconstruir rostros; e iClone para sincronizar voces con animaciones faciales. En la postproducción utiliza After Effects junto a redes neuronales para efectos visuales.
La IA como Herramienta Creativa
A través de estas tecnologías, Muhr busca ampliar las posibilidades creativas sin perder el toque artesanal del proceso artístico. “No se trata de pedirle a una IA que haga todo, sino de combinar su potencial con la mirada crítica y sensibilidad humana”, explica el artista.
Para él, la inteligencia artificial nunca sustituirá la creatividad humana. “El desafío es aprender a dialogar con la IA”, reflexiona Muhr, quien considera crucial utilizarla como complemento en lugar de un reemplazo. La intención detrás del arte sigue siendo una decisión profundamente humana, lo que permite construir narrativas ricas y significativas dentro del espectáculo.