La primera cohorte de Ingeniería Biomédica de Uninorte busca transformar la atención en salud mediante soluciones tecnológicas, combinando ingeniería, biología y medicina para impactar positivamente en la región.
“Encontré en el propósito del programa lo que quiero: ayudar a las personas y crear soluciones, más allá de la identificación de los problemas, para mejorar su calidad de vida”, expresa Isabela Calderón, una joven de 17 años. Su motivación surge tras escuchar la inspiradora historia de Daniela Álvarez, exreina de belleza y egresada de Comunicación Social de Uninorte, quien se ha convertido en un símbolo de resiliencia desde 2020 tras enfrentar la amputación parcial de su pierna izquierda.
El pasado julio, Isabela y otros ocho estudiantes dieron un paso significativo al ingresar a la primera cohorte del pregrado en Ingeniería Biomédica de Uninorte. Este programa no solo representa una carrera universitaria, sino que marca el inicio de un camino académico orientado a transformar la atención en salud mediante la ciencia, la tecnología y la empatía.
Creado por la División de Ingenierías con el respaldo de la División de Ciencias de la Salud, este innovador programa tiene como objetivo formar profesionales capaces de desarrollar soluciones tecnológicas para problemas médicos reales. La propuesta educativa integra disciplinas como la ingeniería, la biología y la medicina. Para Isabela, graduada del Colegio Cristiano J. Vender Murphy, su elección fue motivada por el deseo de combinar su vocación por la salud con su capacidad para generar soluciones tangibles. Su interés se centra en áreas como la neuroingeniería y el desarrollo de prótesis o tejidos.
Un nuevo enfoque en educación biomédica
Ricardo Lagares, otro estudiante destacado que proviene del Nuevo Colegio El Prado, comparte una experiencia similar: “Mis pasiones siempre fueron la medicina y la física. Mi papá me mostró esta carrera que combinaba ambas y me pareció perfecta”, señala mientras destaca lo enriquecedora que ha sido su clase inicial sobre Introducción a la Ingeniería Biomédica.
Los integrantes de esta primera cohorte son conscientes del impacto que tendrán en el futuro del campo médico en la región Caribe. El currículo está diseñado para completarse en ocho semestres e incluye una sólida formación en ciencias básicas, ingeniería aplicada y tecnologías emergentes. Desde los primeros semestres, los estudiantes abordan materias innovadoras como inteligencia artificial, minería de datos clínicos y modelado computacional.
Además, el programa ofrece una práctica formativa en el último semestre que permite a los estudiantes sumergirse directamente en entornos hospitalarios e industriales. También contempla convenios internacionales para posibles doble titulaciones. “Es emocionante ser los primeros y dar paso a las siguientes generaciones”, comenta Gabriela Acosta, quien también forma parte del grupo inaugural.
Desarrollo profesional con propósito
Sofía Mercado, quien consideró estudiar Medicina o Psicología antes de optar por Ingeniería Biomédica, afirma que esta carrera es el equilibrio perfecto entre sus intereses. “Quizás necesite desarrollar mi vocación para tratar directamente a pacientes, pero aquí puedo contribuir diseñando soluciones que impacten a muchas personas”, reflexiona.
La creciente demanda global por profesionales capacitados en tecnologías médicas subraya aún más la relevancia del programa. La Universidad del Norte ha estado construyendo una infraestructura robusta y un cuerpo docente especializado para abordar estos desafíos. “Era el momento adecuado para articular esas capacidades en un programa educativo”, puntualiza Pedro Villalba Amaris, coordinador académico del pregrado y doctor en ingeniería biomédica.
Profesor Pedro Villalba Amaris.
Creatividad e innovación al servicio de la salud
El entusiasmo es palpable entre los estudiantes como Stefanía Donado, quien aprecia cómo esta carrera le permite fusionar creatividad con propósito: “Creo ser una persona introvertida, pero esta carrera me da la oportunidad de ayudar a otros utilizando mi imaginación”. Recuerda con entusiasmo su experiencia en Diseño de Prototipado Digital junto al profesor Andrés Duarte.
Víctor Osorio, el mayor del grupo con 25 años, resume el espíritu pionero: “Es increíble ser parte de algo que está comenzando. Podemos influir significativamente en lo que vendrá”. Su interés radica en utilizar máquinas para reparar dispositivos mientras contribuye al bienestar social.
El pregrado en Ingeniería Biomédica busca fortalecer la innovación sanitaria en el Caribe colombiano conectando estudiantes con hospitales, empresas tecnológicas y laboratorios investigativos. Desde ingeniería de tejidos hasta inteligencia artificial aplicada a diagnósticos clínicos, esta carrera ofrece un vasto horizonte para quienes desean unir ciencia, tecnología y empatía.