La solidaridad, entendida como un valor fundamental que promueve la unión y el apoyo mutuo hacia un bien común, se convierte en el eje central del Día Internacional de la Solidaridad Humana, que se conmemora cada 20 de diciembre. En este contexto, la Universidad de Sevilla, miembro activo de la Red Española de Universidades Promotoras de la Salud, se suma a esta celebración.
Establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2005 mediante la Resolución 60/209, esta fecha resalta la importancia de la solidaridad como uno de los valores universales esenciales para las relaciones entre naciones en el siglo XXI. La Declaración del Milenio, firmada en el año 2000, ya había reconocido este principio, así como la contribución del Fondo de Solidaridad Mundial a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) en 2002.
Reflexiones sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible
A pesar de que los ODM han sido reemplazados por los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en el marco de la Agenda 2030, el Día Internacional de la Solidaridad Humana sigue siendo un recordatorio crucial sobre nuestra responsabilidad colectiva para ayudar a quienes enfrentan dificultades o están en situaciones desfavorecidas.
Para conmemorar esta importante jornada, la Red invita a reflexionar sobre las realidades globales y nacionales relacionadas con los ODS y a tomar acción. Existen múltiples formas de ejercer la solidaridad según diferentes ámbitos:
- Global o Internacional: Colaborando con campañas humanitarias y organizaciones que operan a nivel mundial.
- Social: Involucrándose con organizaciones nacionales que implementan programas de ayuda, donaciones o movimientos sociales.
- Comunitaria o Vecinal: Participando en iniciativas locales dentro del vecindario o en la comunidad universitaria.
- Familiar/colectiva: Apoyando a familiares y amigos no solo materialmente, sino también ofreciendo compañía y escucha activa.
- Ambiental: Participando en acciones para limpiar el medio natural y reducir la huella ecológica.
El impacto positivo de ser solidario
Para aquellos que aún no tienen claro cómo actuar, se recomienda acercarse a las áreas dedicadas al Voluntariado y Cooperación, así como a Sostenibilidad o Promoción de la Salud dentro de cada institución. Practicar la solidaridad no solo mejora el bienestar social y mental, sino que también impacta positivamente en la salud física. Según la Organización Mundial de la Salud, esta se define como “un estado completo de bienestar físico, mental y social”, más allá de simplemente no padecer enfermedades.
Ser solidario trae consigo beneficios significativos:
- Aumenta las redes sociales.
- Proporciona una sensación de utilidad y mejora la autoestima.
- Mantiene a las personas activas y combate el sedentarismo.
- Crea conexiones con problemas reales del mundo.
- Desarrolla habilidades interpersonales importantes.
- Aparte de sus ventajas individuales, es esencial para construir un futuro mejor para todos.