Ivana Suver y Katina Staleva, estudiantes de la TUM, han sido elegidas como **EU Bioeconomy Youth Ambassadors**, representando las voces jóvenes en Europa. Su misión es impulsar la transición verde tanto en el ámbito económico como social. En una reciente entrevista, compartieron sus motivaciones, el funcionamiento de su red y la importancia de que los jóvenes participen activamente en la toma de decisiones.
La candidatura de Staleva surgió de un deseo genuino por comprender mejor cómo opera la Comisión Europea y sus partes interesadas. Según ella, esta experiencia le permite conectar su formación académica con la práctica política, asegurando que las perspectivas juveniles sean parte integral del debate. Por su parte, Suver ha estado reflexionando sobre cómo se construye el futuro y quiénes tienen voz en ese proceso. Para ella, es crucial contribuir a las decisiones políticas que impactarán no solo a su generación, sino también a las venideras.
Colaboración Internacional: Un Valor Agregado
Las dos embajadoras son parte de un selecto grupo de 15 representantes europeos. Staleva destaca que cada miembro del equipo aporta inspiración a través de su compromiso y creatividad. La diversidad del grupo se considera una fortaleza clave; incluye ingenieros biotecnológicos, biólogos, bioinformáticos y economistas ambientales, creando así una voz unificada para los jóvenes interesados en la bioeconomía.
Como embajadoras, tienen como objetivo promover una bioeconomía sostenible y amplificar las voces juveniles. Quieren generar conciencia e inspirar a otros jóvenes europeos mediante su participación en eventos significativos y proyectos financiados por la UE. Además, planean desarrollar materiales educativos sobre bioeconomía y organizar transmisiones en vivo para discutir procesos políticos actuales.
Inspiraciones desde Copenhague
Recientemente participaron en la conferencia “Boosting and Mainstreaming the Bioeconomy” bajo la presidencia danesa de la UE. Suver mencionó que quedó claro que ahora es el momento de implementar acciones concretas; lo que esperan de los políticos es un compromiso más firme hacia medidas efectivas. Staleva encontró valioso escuchar a representantes de diversos sectores discutir estrategias prácticas para llevar adelante la nueva estrategia de bioeconomía de la UE.
Un panel específico abordó pasos concretos para asegurar competitividad a largo plazo, incluyendo atraer inversores extranjeros y simplificar procedimientos para productos biobasados. Estas discusiones resaltan el papel crítico que tienen los jóvenes en dar forma al futuro sostenible del continente.
Un Mensaje para las Nuevas Generaciones
Cuando se les pidió enviar un mensaje a los jóvenes, Suver enfatizó la importancia de no perder de vista los desarrollos positivos a pesar del bombardeo constante de noticias negativas. “Mantengan viva su esperanza y defiendan sus convicciones”, aconsejó. Por otro lado, Staleva instó a los jóvenes a involucrarse activamente: “La bioeconomía no puede crecer en silencio; infórmense y hagan oír su voz”.
Ambas embajadoras están decididas a ser agentes de cambio dentro del contexto europeo, demostrando que las voces jóvenes son esenciales para construir un futuro más sostenible.