El programa de la Universidad Católica abre sus puertas a los adultos mayores, permitiendo que se integren a diez cursos regulares de pregrado. Este innovador proyecto comenzará su proceso de postulaciones para iniciar clases en marzo de 2026.
Una iniciativa inclusiva para el aprendizaje
La propuesta ofrece a las personas mayores la oportunidad de participar en cursos universitarios en áreas como ciencias sociales, salud, cultura, patrimonio e inclusión. María Teresa Barril, de 69 años, es un ejemplo de esta integración. Ella se unió a una clase junto a estudiantes de la Escuela de Trabajo Social, donde compartió su experiencia en el curso "Organización comunitaria y participación social".
“Algunos chicos quedaron ‘plop’, porque yo empecé a trabajar en cosas sociales antes de que ellos nacieran”, relata María Teresa, reflejando el cruce generacional que se vive en el aula.
Romina Rioja, coordinadora del Programa Adulto Mayor UC, explica que la iniciativa busca “integrar a las personas mayores en espacios educativos formales” y fomentar el aprendizaje intergeneracional.
Aulas con Trayectorias: Un espacio para todos
Este programa está liderado por la Vicerrectoría Académica y el Programa Adulto Mayor UC, con el objetivo de generar un impacto positivo tanto en los estudiantes como en los adultos mayores. Se busca promover el bienestar y la participación activa de estos últimos dentro del ámbito universitario.
A partir de marzo de 2026, las clases se llevarán a cabo en diez cursos del Campus San Joaquín, abarcando diversas disciplinas. Entre las asignaturas ofrecidas se encuentran "¿Qué es la sociología?", "Envejecimiento saludable", "Inclusión y discapacidad: el valor de la diversidad" y "Patrimonio, memoria histórica y educación". Las postulaciones ya están abiertas para quienes deseen ser parte de esta experiencia educativa.
Desafíos y logros del programa piloto
Uno de los principales retos del programa piloto fue lograr una verdadera integración entre adultos mayores y estudiantes de pregrado. La profesora Sara Caro, encargada del curso mencionado anteriormente, implementó una estrategia para mezclar ambos grupos durante las clases. Esta decisión fue crucial para establecer vínculos significativos entre los participantes.
“Ellos no nos tenían confianza a nosotros y nosotros tampoco a ellos. Pero la profesora tuvo una buena idea”, comenta María Teresa sobre cómo se promovió la interacción entre generaciones.
Ricardo Toro (69), otro participante del curso, expresó su motivación por formar parte del proyecto debido al interés por la diferencia intergeneracional con los jóvenes. Ambos son dirigentes vecinales y recibieron la invitación para participar en este programa educativo.
Evaluaciones equitativas y experiencias enriquecedoras
Durante 2025, más de 60 adultos mayores participaron en cursos piloto relacionados con Kinesiología, Trabajo Social e Historia. Fueron evaluados junto a sus compañeros más jóvenes y recibieron constancias por su participación.
Mario Ponce, vicerrector Académico, destacó que el objetivo es vincular a los adultos mayores con la universidad “en las mismas aulas” para enriquecer el ambiente académico con sus trayectorias vitales.
César Albornoz, académico del Instituto de Historia, subrayó cómo los adultos mayores aportan desde su memoria personal al proceso educativo. “El adulto mayor aportó mucho desde la memoria… fue notable”, afirmó Albornoz sobre esta experiencia única.
Diversidad en métodos y perspectivas educativas
A lo largo del primer semestre de 2025, Ricardo y María Teresa asistieron regularmente a clases donde utilizaron lápiz y papel mientras sus compañeros usaban computadoras. Esta diferencia generó dinámicas únicas dentro del aula.
Sara Caro observó que “los estudiantes mayores exigían un ritmo más alto” en cuanto a lectura y discusión. Por su parte, Ricardo compartió que aunque no tuvo problemas con las herramientas digitales, sí notó diferencias en opiniones generacionales.
María Teresa relató cómo trabajaron juntos en un proyecto enfocado en adultos mayores. “Ellos sabían todo lo relacionado con tecnología; nosotros teníamos la experiencia”, comentó sobre cómo lograron ver la vejez desde otra perspectiva al interactuar directamente con ella.
Requisitos para postular al programa Aulas con Trayectoria 2026
Las postulaciones están abiertas hasta el 23 de enero. Los interesados deben ser mayores de 60 años, tener su licenciatura o equivalente, poseer conocimientos básicos en herramientas digitales y contar con un dispositivo personal para realizar trabajos académicos.
Es fundamental que los postulantes sean autovalentes y puedan desplazarse sin dificultades dentro del campus donde se impartirán las clases. Además, se espera un compromiso activo durante todo el semestre por parte de los futuros alumnos.
Para más información sobre matrículas:
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 10 |
Número de cursos regulares disponibles para adultos mayores. |
| marzo de 2026 |
Año en que inician las clases del programa. |
| más de 60 |
Número de personas mayores que participaron en el piloto. |
| 60 |
Edad mínima requerida para postular al programa. |