Dawn Strohschein, DDS, experta dental de Pronghorn Family Dentistry en Gillette, Wyoming, ha abordado un tema crucial: la salud de las vías respiratorias en la infancia y su impacto en el desarrollo cerebral. Según Strohschein, la calidad del aire que respiran los niños juega un papel fundamental en su crecimiento físico y cognitivo durante los años preescolares. A los cinco años, el cerebro de un niño alcanza más del 90% de su tamaño adulto, lo que hace que la calidad de su respiración y sueño sea esencial para un crecimiento saludable.
La doctora Strohschein destaca que cualquier restricción en las vías respiratorias durante el sueño puede comprometer la ingesta de oxígeno, afectando así el aprendizaje, el equilibrio emocional y el bienestar general del niño. Factores tan simples como la posición de la cabeza y el cuello al descansar pueden influir significativamente en el flujo de aire a través de la nariz y la boca.
Para algunos niños, herramientas de apoyo como una “almohadilla dental” pueden ser beneficiosas. Estas ayudan a guiar la colocación de la mandíbula y la lengua, promoviendo vías respiratorias abiertas y una respiración constante durante el sueño. Un correcto alineamiento de las vías respiratorias es vital para alcanzar etapas más profundas del descanso, esenciales para la retención de memoria y regulación del estado de ánimo.
Importancia del Sueño y Respiración Nasal
El impacto de la salud de las vías respiratorias no se limita al sueño. Los niños que respiran principalmente por la nariz suelen tener entornos orales más saludables, ya que esta forma de respirar ayuda a mantener el flujo salival. En contraste, respirar por la boca puede deshidratarla, reduciendo su capacidad natural para eliminar partículas alimenticias y controlar bacterias. La disminución del flujo salival incrementa el riesgo de caries e inflamación gingival en los primeros años.
Además, respirar por la nariz mejora la eficiencia general porque el aire se calienta, filtra y humidifica antes de llegar a los pulmones. Este proceso puede reducir o incluso eliminar síntomas asmáticos y aumenta la producción de óxido nítrico, lo cual fortalece las defensas inmunológicas y apoya la función pulmonar.
El desarrollo adecuado de las vías respiratorias también afecta el crecimiento facial y la alineación dental. Los músculos utilizados para respirar, tragar y masticar guían la formación del maxilar y el medio rostro. Cuando hay restricciones en las vías respiratorias o una respiración crónica por la boca, estos procesos se ven limitados, lo que puede llevar a arcos dentales más estrechos o dientes apiñados.
Reconocimiento Temprano para Mejorar Resultados
La calidad del sueño es otro factor clave relacionado con problemas asociados a las vías respiratorias. Niños que roncan o tienen pausas en su respiración durante el sueño pueden estar experimentando trastornos relacionados con este aspecto. Aunque las amígdalas agrandadas son causas comunes, también pueden influir factores como la posición mandibular o el tono muscular.
Un reconocimiento temprano y tratamiento adecuado de estas preocupaciones pueden llevar a mejores resultados. Dentistas especializados, terapeutas miofuncionales y especialistas en sueño colaboran para evaluar patrones respiratorios y calidad del sueño. Esta colaboración permite implementar soluciones específicas como ejercicios orales para fortalecer lengua y mandíbula o ajustes en el entorno del sueño que fomenten una mejor respiración nasal.
Los padres juegan un papel crucial al identificar posibles problemas relacionados con las vías respiratorias. Signos como ronquidos frecuentes, respiración habitual por la boca o fatiga matutina continua deben ser evaluados por profesionales sanitarios si persisten más allá del período normal asociado a enfermedades.
Beneficios a Largo Plazo
La doctora Strohschein enfatiza que realizar ajustes tempranos puede generar mejoras significativas a lo largo de toda la vida. Los niños que respiran adecuadamente y disfrutan de un buen descanso tienden a tener un mejor rendimiento escolar, sistemas inmunológicos más fuertes y mayor resiliencia emocional. Fomentar una buena salud respiratoria durante estos años formativos no solo previene problemas futuros; también prepara a los niños para enfrentar sus años escolares con enfoque, energía y confianza.