Sueño ligero es la obra que ha sido galardonada con el Premio Senyera d’Arts Visuals 2025. La creadora de esta pieza es Rocío Garriga, profesora del Departamento de Escultura de la Facultad de Bellas Artes de la Universitat Politècnica de València (UPV). Garriga, quien ya había sido finalista en la edición anterior, ha logrado este reconocimiento en un certamen que ha visto un aumento significativo en la participación.
El premio, dotado con 12.000 euros, representa para Garriga “un impulso y un reconocimiento que valoro mucho, especialmente porque se ha producido aquí, en València, la ciudad donde me he formado como artista y donde resido y trabajo”.
Una obra que trasciende lo visual
Sueño ligero se incorpora al patrimonio artístico del Ayuntamiento de València y está compuesta por dos elementos interconectados a través del color rojo anaranjado. El primer componente es un paisaje creado a partir de las páginas de seis ejemplares de la novela El castillo de Franz Kafka, mientras que el segundo elemento presenta una imagen de una amapola del opio (Papaver somniferum) impresa sobre papel. Esta obra estará expuesta en las Atarazanas del Grao en València hasta el 18 de enero.
La artista explica que su creación “parte de lo que Kafka significa en su novela, así como de experiencias personales y ajenas sobre los trámites burocráticos que a menudo complican lo más simple”. De este modo, Sueño ligero representa un territorio “suspendido entre lo legible y lo velado”, donde los tonos rojos y anaranjados reflejan las emociones evocadas por el relato.
Un camino entre docencia e investigación artística
Nacida en La Roda (Albacete), Rocío Garriga se trasladó a València para estudiar Bellas Artes en la UPV, donde también completó un máster universitario en Producción Artística y defendió su tesis doctoral. Actualmente es subdirectora del Departamento de Escultura y realiza su labor investigadora en el Laboratorio de Creaciones Intermedia.
A pesar del esfuerzo que implica equilibrar su labor docente con la investigación y su carrera artística, Garriga encuentra gratificante poder compartir sus conocimientos con sus estudiantes. “Tanto la docencia como la investigación requieren dedicación, pero hay una relación directa entre ambas que beneficia al alumnado”, asegura.
Afrontar este premio era uno de sus objetivos, aunque ya tiene nuevos retos en mente. Por ahora, mantiene contacto con los amigos y profesores que marcaron su trayectoria durante su etapa estudiantil. “Me enseñaron mucho sobre la importancia del arte en términos culturales y su papel fundamental en la sociedad. Uno de mis propósitos como docente es transmitir esos valores a mis estudiantes”, concluye Garriga.