El Instituto de Investigación en Cambio Global (IICG-URJC) ha estado involucrado en un estudio que abarca cuatro décadas de registros sobre especies arbóreas, proporcionando una visión amplia sobre la evolución de los bosques tropicales ante el cambio global. Los hallazgos indican que, en términos generales, la riqueza de especies se ha mantenido estable a lo largo del tiempo.
Durante este extenso periodo, un grupo internacional de botánicos y ecólogos recopiló datos sobre los bosques tropicales situados en los Andes y la Amazonía. Gracias a esta información, el equipo liderado por Belén Fadrique, de la Universidad de Liverpool, ha podido rastrear los cambios en la diversidad arbórea y determinar los factores que afectan esta riqueza. Entre ellos se encuentra Luis Cayuela, investigador del IICG-URJC.
Análisis regional de la diversidad arbórea
El análisis realizado por el equipo científico abarcó una vasta región sudamericana con más de 20.000 especies de árboles. A nivel continental, se observó que la riqueza de especies se mantenía mayormente constante. Sin embargo, el desglose por regiones mostró que áreas como los Andes Centrales, el Macizo Guayanés y la Amazonía Centro-Oriental experimentaron pérdidas en su diversidad arbórea, mientras que los Andes del Norte y la Amazonía Occidental vieron un aumento en el número de especies. Estas variaciones están principalmente relacionadas con dos factores: las precipitaciones y las temperaturas.
Los resultados sugieren que los bosques ubicados en zonas más cálidas y secas tienden a sufrir disminuciones en su riqueza de especies. En contraste, aquellas áreas con ecosistemas más intactos y dinámicos han registrado incrementos en sus poblaciones arbóreas. Este trabajo ha sido publicado recientemente en la revista Nature Ecology and Evolution.
Desafíos del cambio climático para las especies vegetales
A medida que avanza el cambio climático, las opciones para las especies vegetales son limitadas: pueden adaptarse a nuevas condiciones ambientales o modificar su distribución geográfica. Si no logran hacerlo, sus poblaciones podrían verse amenazadas e incluso extinguirse.
Belén Fadrique, investigadora principal del estudio, afirma: “Nuestro trabajo evalúa cómo responden las especies al cambio climático y apunta a transformaciones significativas en la composición forestal y en la riqueza de especies a diferentes escalas”. Por su parte, Luis Cayuela resalta que el equipo continuará investigando para comprender mejor los efectos del cambio climático sobre la diversidad arbórea tropical.
Este ambicioso estudio ha contado con la colaboración de más de 160 investigadores provenientes de 20 países, incluyendo numerosas universidades y organizaciones sudamericanas, apoyándose también en redes como la Red Amazónica de Inventarios Forestales (RAINFOR), el proyecto Madidi y PPBio.