Una reciente tesis doctoral defendida en la Universidad Loyola ha puesto de manifiesto que una sólida formación en pensamiento crítico puede disminuir la vulnerabilidad del alumnado universitario frente a la desinformación y mejorar su capacidad para evaluar contenidos informativos. El investigador José Manuel Marcos Vílchez, quien participó en el Programa de Doctorado en Psicología con mención internacional, recibió la calificación de Sobresaliente Cum Laude por su trabajo titulado “El pensamiento crítico frente a la desinformación: desarrollo de una intervención educativa basada en la evidencia en estudiantes universitarios”. En esta investigación, se examina cómo el pensamiento crítico puede ser una respuesta educativa ante uno de los desafíos informativos más relevantes de nuestra era.
Repensar la educación universitaria en la era de la desinformación
La desinformación se ha consolidado como un fenómeno global que afecta gravemente a la calidad del debate público, a la cohesión social y a la confianza en las instituciones. Factores como la digitalización del ecosistema mediático, el auge de las redes sociales y el uso de algoritmos han incrementado notablemente la exposición de los jóvenes a contenidos falsos o engañosos. Ante este panorama, la tesis argumenta que el pensamiento crítico es una competencia esencial para que los estudiantes universitarios puedan analizar, evaluar y tomar decisiones informadas dentro de entornos informativos complejos.
Desde esta perspectiva, se subraya el papel central que desempeña la universidad en formar profesionales y ciudadanos críticos, prestando especial atención al alumnado de Comunicación y Periodismo. Este enfoque busca preparar a los futuros comunicadores para afrontar los retos impuestos por un entorno mediático cada vez más complicado.
Análisis del papel de las universidades europeas
La investigación incluye un análisis exhaustivo sobre iniciativas contra la desinformación en 140 instituciones de educación superior repartidas por seis países europeos. Los hallazgos revelan una participación institucional limitada y desigual, así como una alineación parcial con las recomendaciones establecidas por la Unión Europea. En este contexto, el pensamiento crítico no aparece como una prioridad dominante en las acciones implementadas por las universidades analizadas.
Dicho diagnóstico resalta la necesidad urgente de impulsar estrategias formativas más claras y sistemáticas desde el ámbito educativo superior para abordar eficazmente el fenómeno de la desinformación.
Intervención educativa basada en evidencia
La tesis se presenta como un compendio que incluye una revisión sistemática de literatura científica relacionada con acciones formativas orientadas a mejorar el pensamiento crítico frente a la desinformación entre adultos. Esta revisión pone de relieve que se trata aún de un campo incipiente, caracterizado por propuestas formativas diversas y con escasa medición del pensamiento crítico como constructo específico.
Como culminación del estudio, se diseñó e implementó una intervención educativa basada en evidencia dirigida a estudiantes del área de Comunicación y Periodismo en la Universidad Loyola. Esta intervención empleó metodologías activas y aprendizaje cooperativo, integrando explícitamente habilidades críticas aplicadas a la evaluación de contenidos desinformativos.
Resultados y contribuciones significativas
Los resultados obtenidos indican mejoras consistentes en el grupo que participó en esta intervención específica, tanto en el desarrollo del pensamiento crítico como en una notable reducción de su vulnerabilidad ante información engañosa. Se observa especialmente una menor credibilidad otorgada a contenidos falsos, así como una disminución en su disposición a compartirlos y un aumento significativo en su conciencia crítica respecto a los procesos de verificación informativa.
A pesar de que estos hallazgos deben interpretarse con cautela, evidencian que enseñar el pensamiento crítico de manera intencionada y estructurada resulta más eficaz que abordarlo implícitamente. La tesis ofrece así una hoja de ruta fundamentada para integrar esta competencia vital dentro del ámbito educativo superior, contribuyendo así a formar una ciudadanía más crítica e informada.
Este trabajo fue dirigido por los profesores doctores José Antonio Muñiz y Milagrosa Sánchez Martín, bajo la supervisión adicional de la profesora doctora Paula Herrero Diz. El tribunal evaluador estuvo conformado por la Dra. Isabel Muñoz San Roque, presidenta; la Dra. Noemi Morejón Llamas, secretaria; y la Dra. Helena Santos Silva, vocal.