La Comunidad de Madrid ha dado un paso significativo hacia la inclusión al incorporar en sus 15 bibliotecas públicas y en los bibliobuses un innovador sistema de lupas inteligentes. Estos dispositivos permiten a los usuarios con problemas visuales acceder a textos mediante un escaneo que transforma el contenido escrito en audio, facilitando así su lectura.
Los dispositivos, desarrollados en España, ofrecen una experiencia autónoma gracias a su compatibilidad con auriculares y opciones para ajustar tanto el volumen como la velocidad de lectura. Esta herramienta accesible no solo está disponible en lengua castellana, sino también en las lenguas cooficiales y extranjeras, ampliando las posibilidades para quienes enfrentan dificultades visuales.
Nuevas instalaciones y recursos para la accesibilidad
En particular, la Biblioteca Pública Luis Rosales, situada en Carabanchel, ha sido equipada con un espacio especializado que incluye una colección dedicada y herramientas adicionales como atriles y telelupas. Además, esta biblioteca organiza actividades culturales y ofrece formación relacionada con estos recursos, colaborando activamente con centros educativos y asociaciones locales.
Con estas iniciativas, el Gobierno regional reafirma su compromiso con la accesibilidad y el fomento de la lectura universal a través de la Red de Servicios Públicos de Lectura. Este esfuerzo se manifiesta en diversas instalaciones y colecciones que incluyen formatos como audiolibros, lectura fácil o préstamo digital.
Compromiso con la diversidad funcional
La Red de Bibliotecas Públicas de Madrid ha implementado múltiples opciones para personas con discapacidad. La mayoría de los centros han sido adaptados para ofrecer servicios inclusivos. Por ejemplo, el servicio de Telebiblioteca, que permite la entrega y devolución a domicilio para mayores de 70 años o personas con discapacidad igual o superior al 33%, cuenta ya con 1.860 usuarios que pueden acceder a los fondos disponibles.
A su vez, diez bibliotecas están equipadas con bucles magnéticos que mejoran la audición durante proyecciones y conferencias. También disponen de secciones específicas dedicadas a la lengua de signos, ofreciendo películas subtituladas para personas sordas y materiales destinados al aprendizaje de este modo de comunicación.
Además, existe una colección especial de libros adaptados para lectores que presentan diferentes disfunciones lectoras, agrupados bajo el concepto de Lectura Fácil.