Las futuras biorrefinerías urbanas se perfilan como una solución innovadora para la gestión de residuos. El proyecto europeo POST-PURPLE ha comenzado su andadura con el ambicioso objetivo de transformar los residuos urbanos en productos biológicos de alto valor. La primera reunión del consorcio tuvo lugar en la Universidad Rey Juan Carlos (URJC).
POST-PURPLE tiene como meta convertir las aguas residuales y los restos orgánicos municipales en recursos valiosos. Para lograrlo, se desarrollarán tecnologías biológicas innovadoras que permitirán la producción de nutrientes, proteínas y compuestos naturales. Este enfoque no solo busca reducir las emisiones, sino también valorar tanto las corrientes de agua residual como los residuos orgánicos, contribuyendo así a los objetivos de cero residuos y cero contaminación, y reforzando la sostenibilidad de los sistemas urbanos.
Un desafío ambiental significativo
Las estaciones depuradoras de aguas residuales y las plantas de tratamiento de residuos orgánicos son actualmente algunas de las principales fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero y consumo energético en Europa. Además, grandes volúmenes de materia orgánica con potencial para ser valorizada permanecen infrautilizados. POST-PURPLE aborda este desafío mediante la implementación de soluciones circulares avanzadas que transforman flujos de residuos en recursos útiles, ayudando a las ciudades a reducir la contaminación y crear nuevas cadenas de valor.
“No solo estamos mitigando impactos ambientales, sino transformando emisiones y flujos de residuos en recursos útiles. En lugar de destruir estos gases, queremos aprovecharlos para producir compuestos de alto valor”, afirma Daniel Puyol Santos, coordinador del proyecto en la URJC.
Apuesta por la investigación e innovación europea
POST-PURPLE, financiado por el programa Horizonte Europa, inició oficialmente su actividad a finales de enero. Durante dos días, los socios del consorcio se reunieron en el campus Móstoles de la URJC para alinear objetivos, planes técnicos y estrategias colaborativas orientadas a acelerar la transición hacia una gestión más sostenible de los residuos urbanos.
En esta reunión inaugural, los participantes presentaron sus enfoques tecnológicos, discutieron sobre actividades piloto y abordaron los retos asociados al escalado. También definieron los próximos pasos necesarios para implementar soluciones dentro del marco del proyecto.
Desarrollo tecnológico hacia un futuro sostenible
En los próximos meses, POST-PURPLE comenzará a desarrollar y validar su cartera integrada de tecnologías. El objetivo es demostrar vías prácticas hacia biorrefinerías urbanas más limpias y circulares, así como conseguir reducciones medibles en las emisiones difusas al aire y al agua. “La tecnología por sí sola no basta. Si no explicamos bien qué hacemos y por qué, incluso las mejores soluciones pueden quedarse en el camino. Nuestro objetivo es resolver problemas reales para la sociedad e involucrar a las personas desde el inicio”, subraya Puyol.
El consorcio está compuesto por 15 socios provenientes de toda Europa, incluyendo universidades y empresas españolas, centros tecnológicos y organizaciones innovadoras. Según Puyol, esta composición multidisciplinar es fundamental: “Por primera vez se abordan conjuntamente los residuos sólidos, las aguas residuales y las emisiones difusas asociadas a ambos, en lugar de tratarlos como compartimentos estancos. En este enfoque integrado reside buena parte de la innovación del proyecto”.