¿Dónde está la tierra cuando diseñamos? Esta inquietante pregunta fue planteada por el arquitecto Harold Martínez Espinal durante su conferencia inaugural en los posgrados de la Escuela de Arquitectura de la Universidad del Valle (Univalle). La charla se centró en una revisión crítica de cómo la civilización occidental interactúa con el entorno natural.
El evento contó con la participación del arquitecto e investigador, quien comenzó su carrera en 1961 en el histórico Claustro de Santa Librada. Posteriormente, obtuvo un magíster en Filosofía en Univalle. A lo largo de su trayectoria, Martínez ha sido reconocido tanto a nivel nacional como internacional, destacándose no solo como educador y proyectista, sino también por su profunda preocupación por las problemáticas ambientales y sociales. Su obra refleja una constante exploración de la relación entre cultura y naturaleza, desafiando las formas tradicionales de construir y habitar el mundo.
Reflexiones sobre la Civilización Occidental
“Este tema hace referencia exclusivamente a la civilización occidental”, afirmó Martínez. “Es esta civilización la que se ha olvidado de que el ser humano surge en el planeta Tierra. La visión desafortunada sobre el mundo natural está enfermando al planeta, generando desastres y tragedias que aumentan cada día”. En su presentación, subrayó que el enfoque individualista de esta civilización contrasta con la interconexión que existe entre todos los seres vivos y la materia del universo.
Durante este conversatorio, se otorgó una distinción al profesor Martínez como egresado ilustre de Univalle. En este contexto, el rector de la universidad, Guillermo Murillo Vargas, expresó: “El mejor homenaje que le puede rendir la universidad es constatar que el campus de ciudad universitaria es el reflejo de lo que debió ser la arquitectura: un espacio en armonía con la naturaleza”.
Contribuciones al Pensamiento Crítico Global
El evento también contó con la presencia del antropólogo e investigador Arturo Escobar, egresado de Ingeniería Química de Univalle y un referente mundial en estudios sobre ecología política y pensamiento crítico desde el Sur Global. Escobar enfatizó: “El olvido de la tierra en diversas disciplinas indica que hemos perdido la capacidad de convivir con nuestro entorno sin destruirlo. Actualmente estamos viviendo en contra de la tierra y los seres vivos; los espacios construidos son parte fundamental de esta problemática”.
La comunidad de lo viviente y no viviente comienza a renacer como principio moral básico donde la tierra vuelve a ser el ser primordial de una nueva civilización, concluyó Harold Martínez Espinal, dejando una reflexión poderosa sobre nuestra relación con el entorno.