The Strong Side, un nuevo motor de prevención, ha sido lanzado por la International Association of ESD Professionals (IAESDP) para abordar lo que se define como *Cultura Depredadora* en el ámbito deportivo. Este programa está diseñado para ayudar a las organizaciones deportivas a prevenir el acoso y la discriminación, extendiendo su impacto desde los vestuarios hasta los campos de juego y las comunidades.
La iniciativa surge en un contexto de creciente preocupación sobre cómo se normalizan el desprecio y las violaciones de límites en el deporte. Según Lissette Brassac-Fitzgerald, directora ejecutiva de IAESDP, "la Cultura Depredadora prospera cuando el desprecio sexista se minimiza como 'simple charla de vestuario'. El deporte necesita una infraestructura de prevención, no solo disculpas y sanciones cuando el daño se hace viral".
Incidentes recientes reavivan el debate sobre la cultura deportiva
En días recientes, dos incidentes destacados en el fútbol brasileño y en el hockey olímpico han reavivado el debate sobre sexismo y responsabilidad en el deporte. En Brasil, tras un partido del Campeonato Paulista, Gustavo Marques, defensor del Red Bull Bragantino, cuestionó la idoneidad de una árbitra mujer para dirigir un encuentro importante, afirmando que "no tenía la capacidad" para ello. Por otro lado, un clip viral del vestuario después de la victoria del equipo masculino estadounidense en los Juegos Olímpicos insinuaba que el reconocimiento del equipo femenino era más una obligación que un logro merecido.
"Aunque estos incidentes pueden parecer diferentes a simple vista, comparten una lógica subyacente: las mujeres son tratadas como opcionales en espacios donde los hombres son considerados la norma", afirmó Brassac-Fitzgerald. Estos momentos son señales claras sobre lo que la cultura permite y tolera.
Un enfoque integral hacia la prevención
The Strong Side busca describir un ecosistema donde se protege el poder y se aíslan a las víctimas, permitiendo que el acoso y la discriminación se propaguen durante los eventos deportivos. Este problema afecta a todos: mujeres, hombres, personas LGBTQ+, árbitros, atletas, personal y aficionados tanto dentro como fuera del campo.
El programa está respaldado por investigaciones que demuestran que ciertos indicadores medibles —como las normas sociales y el comportamiento de los testigos— pueden predecir riesgos de escalada en situaciones problemáticas. La colaboración con la Johns Hopkins University Bloomberg School of Public Health refuerza este enfoque al proporcionar evaluación y desarrollo de evidencia sobre la cultura deportiva.
Herramientas prácticas para clubes deportivos
The Strong Side está diseñado para clubes y ligas que buscan ir más allá de simples declaraciones. Como motor insignia de cambio cultural de IAESDP, ofrece un programa híbrido que combina formación presencial y digital para reducir incidentes y demostrar un impacto comunitario medible sin sobrecargar al personal del club.
"Nuestro mensaje es claro: no esperen a enfrentar una crisis o escándalo; respondan con prevención", dijo Lauren Lopp, portavoz de The Strong Side. "Desde los vestuarios hasta las gradas, la cultura deportiva es enseñable y comienza con los equipos. Proporcionamos a los clubes las herramientas necesarias para establecer estándares claros, capacitar a atletas y personal, activar a los aficionados y demostrar impacto en sus comunidades".
Con esta iniciativa innovadora, The Strong Side busca transformar radicalmente cómo se aborda la cultura deportiva, promoviendo entornos más seguros e inclusivos para todos los involucrados.