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La política arancelaria de Trump afecta el comercio global
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La política arancelaria de Trump afecta el comercio global

Por José Enrique González
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jenriqueiymagazinees/8/8/19
jueves 19 de marzo de 2026, 20:11h

La política tarifaria de Trump genera incertidumbre en el comercio global, afectando las relaciones económicas y provocando una caída en las exportaciones, lo que complica la previsibilidad para inversores y empresas.

La imprevisibilidad de la política comercial estadounidense está afectando gravemente al comercio global. En una conversación reciente con el profesor Oliver Lorz, director de la Unidad de Investigación Económica Internacional en la Universidad RWTH Aachen, se abordaron las implicaciones de la política arancelaria del presidente Donald Trump y lo que esto significa para Alemania y la Unión Europea.

Análisis de la política arancelaria de Trump

Lorz señala que es complicado entender las decisiones del presidente Trump. Aunque en teoría el libre comercio debe ser promovido y las barreras comerciales reducidas, la realidad actual presenta un escenario fascinante desde el punto de vista académico: “Podemos observar en tiempo real cómo los aranceles afectan a la economía y cuáles son las consecuencias de estos choques comerciales”. Sin embargo, añade que es difícil comprender por qué se inflige tanto daño. Hasta ahora, Trump ha utilizado los aranceles como herramienta de presión en las relaciones internacionales, dado que puede modificarlos unilateralmente mediante órdenes ejecutivas.

Los aranceles son impuestos sobre bienes importados o exportados; sin embargo, el término generalmente se refiere a los aranceles de importación. Por ejemplo, al importar algo a la UE, es necesario declarar esos bienes en la frontera y pagar los derechos aduaneros correspondientes.

¿Quién recauda los aranceles?

Normalmente, son los países individuales quienes recaudan estos impuestos. La Unión Europea funciona como una unión aduanera especial donde los estados miembros han agrupado su autoridad y aplican un arancel externo común. Esto significa que independientemente de dónde ingresen los productos a la UE, se aplica la misma tasa. Los ingresos generados van hacia la UE y no a los estados miembros individualmente.

Tanto individuos como empresas deben pagar aranceles al importar bienes a un país. Existen diferentes tipos de aranceles, incluyendo derechos antidumping y derechos compensatorios, que se imponen cuando se sospecha que otros países están subsidiando injustamente sus industrias o vendiendo productos a precios inusualmente bajos para perjudicar a competidores locales.

Historia y evolución de los aranceles

Los aranceles tienen una larga historia, remontándose incluso a la Edad Media. Históricamente, han sido una fuente conveniente de ingresos para gobernantes y autoridades locales. Tras la Segunda Guerra Mundial, muchos aranceles fueron reducidos para facilitar el comercio y avanzar hacia un sistema comercial global más abierto.

Aunque teóricamente sería mejor si el comercio fuera lo más fluido y asequible posible, no siempre es así para cada país o industria específica. Existen argumentos válidos para proteger ciertos sectores; por ejemplo, el sector agrícola ha sido tradicionalmente protegido contra competencia extranjera.

Estrategias ante la política proteccionista

Lorz critica el enfoque errático del presidente Trump: “Es más bien un método ‘aquí hoy, gone mañana’”. Esta conducta puede reflejar su personalidad impredecible. Trump justifica sus políticas citando el déficit comercial estadounidense como prueba de un trato injusto debido a que importa más de lo que exporta. Sin embargo, muchos economistas consideran que este déficit está más relacionado con un fuerte consumo e inversión en EE.UU., más que con prácticas comerciales desleales.

A medida que las condiciones económicas cambian debido a esta falta de predictibilidad en torno a los aranceles, Lorz advierte sobre las dificultades que enfrentan las empresas: “La situación es mala para la economía global cuando el orden multilateral deja de funcionar”. Las medidas proteccionistas pueden escalar rápidamente y afectar negativamente a todos los involucrados.

El futuro del comercio internacional

Frente a este panorama incierto, Lorz sugiere que Alemania y la UE deben buscar nuevos socios comerciales mientras fortalecen el mercado único europeo. Aunque expandir acuerdos comerciales es beneficioso, no reemplazará al EE.UU. como socio principal en sectores clave como tecnología avanzada.

A pesar del descenso en el comercio con EE.UU., Lorz enfatiza que no hay necesidad de entrar en pánico: “La disminución fue solo del nueve por ciento”, subrayando que muchas exenciones tarifarias aún están vigentes.

En conclusión, aunque existen desafíos significativos derivados de las políticas comerciales actuales bajo Trump, también hay oportunidades para adaptarse y fortalecer alianzas dentro del marco europeo e internacional.

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