Un estudio longitudinal llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) se centra en cómo los adolescentes aprenden a organizarse, motivarse y adaptarse para alcanzar sus objetivos académicos. Este trabajo analiza el papel crucial del apoyo social que reciben de su familia, profesores y compañeros durante este proceso.
El proyecto titulado ‘Factores asociados al ajuste y al progreso académico en la adolescencia: el papel del apoyo social percibido y la autorregulación del aprendizaje’ (ARASAC) pone énfasis en la aprendizaje autorregulado. Este concepto se refiere a la capacidad de los estudiantes para planificar y controlar sus pensamientos, emociones y acciones en relación con su entorno. Investigaciones anteriores han demostrado que esta forma de aprendizaje está asociada con un mayor bienestar escolar, una mayor implicación en las clases y un rendimiento académico superior.
La importancia de la autorregulación motivacional
Dentro de las cuatro áreas que componen la autorregulación del aprendizaje, la dimensión motivacional se considera un eje fundamental en el proyecto ARASAC. La autorregulación motivacional implica que cada estudiante sea capaz de reconocer su nivel de motivación y aplicar estrategias para activarla, mantenerla o incrementarla. Según los responsables del estudio, “esta habilidad es clave para que los jóvenes persistan, se esfuercen y superen los desafíos del trabajo académico”.
Recientemente, el equipo investigador ha publicado dos estudios que profundizan en el impacto del apoyo social sobre la autorregulación motivacional y el rendimiento académico. Los resultados indican que el apoyo emocional, la orientación y el refuerzo de la valía provenientes de diversas fuentes promueven una motivación más autónoma entre los adolescentes.
Análisis de estudios recientes sobre apoyo social
En el artículo ‘The Mediating Role of Motivational Self-Regulation in the Relationship Between Perceived Support from Family and Teachers and Academic Achievement’, publicado en *Education Sciences*, se evidencia que el respaldo familiar y docente está relacionado con el uso de estrategias de autorregulación motivacional, como el aumento de la autoeficacia. Por otro lado, en ‘Perceived peer support, motivational self-regulation and academic achievement in adolescents’, publicado en *British Journal of Educational Psychology*, se demuestra que el apoyo entre iguales también favorece estrategias como la autofala orientada al rendimiento.
Además, estas tres fuentes de apoyo —familia, profesores y compañeros— ayudan a disminuir el uso de estrategias desadaptativas como la autofala evasiva frente al esfuerzo. Los hallazgos indican que mejorar la autoeficacia está asociado con un mejor rendimiento académico, ya que fomenta expectativas más positivas y aumenta la implicación del alumnado.
Conclusiones del proyecto ARASAC
A través de estos estudios, se concluye que fortalecer la confianza personal puede favorecer significativamente el progreso académico. En contraste, evitar las tareas representa un riesgo para dicho avance. El respaldo tanto familiar como docente predice un mejor rendimiento académico directamente y a través de estrategias motivacionales, mientras que el apoyo entre iguales actúa indirectamente mediante la autorregulación motivacional.
Los resultados del proyecto ARASAC, financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación con fondos FEDER, subrayan que el apoyo social percibido es esencial para entender cómo los adolescentes se motivan y aprenden. Asimismo, resaltan la necesidad de crear entornos familiares, escolares y sociales que fomenten una motivación saludable y autónoma. Con base en estas evidencias, ARASAC busca ofrecer herramientas prácticas para familias y profesionales educativos con el fin de acompañar a los adolescentes en su desarrollo personal y académico.