Un grupo de investigadores del MIT, en colaboración con la École Polytechnique Fédérale de Lausanne (EPFL) y la Universidad de Cincinnati, ha desarrollado una innovadora técnica de fabricación que permite crear estructuras microscópicas suaves con partes móviles activadas magnéticamente. Este avance, presentado en un estudio publicado en la revista Matter, abre la puerta a nuevas aplicaciones en el campo de la robótica y la medicina.
Bajo el microscopio, se pueden observar estructuras similares a piruletas, cada una más pequeña que un grano de arena, que se mueven suavemente en un plato de Petri lleno de líquido. Sin embargo, al acercar un pequeño imán, estas diminutas estructuras pasivas se transforman instantáneamente en un agarre robótico activo, similar a las mandíbulas de una planta carnívora.
Nueva tecnología para robots microscópicos
El gel magnético suave es solo una de las aplicaciones posibles de esta nueva técnica. Los investigadores creen que estos robots microscópicos, o "magno-bots", podrían ser utilizados en diversas áreas médicas, como la liberación controlada de medicamentos o la recolección de biopsias mediante el uso de un imán externo.
Aunque el uso de imanes para mover objetos no es una novedad en escalas mayores —por ejemplo, al mover clips metálicos con un imán—, este desarrollo marca un hito significativo en el ámbito microscópico. Hasta ahora, los diseños existentes han consistido principalmente en "micro-nadadores" magnéticos que pueden ser dirigidos a través de espacios reducidos gracias a partículas magnéticas mezcladas con resinas imprimibles.
Implicaciones futuras
La capacidad de imprimir y fabricar geles complejos y tridimensionales con propiedades magnéticas podría revolucionar no solo la robótica blanda, sino también otros campos donde se requiera manipulación precisa a escala micro. Este avance promete abrir nuevas posibilidades para tratamientos médicos más efectivos y menos invasivos.