Un equipo de investigadores de la Facultad de Química de la Universidad de Sevilla y la Universidad Loyola ha desarrollado una innovadora crema alimenticia que promete mejorar la salud cardiovascular y la microbiota intestinal. Este proyecto, respaldado por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación, combina aceite de chía y harina de sorgo con otros ingredientes vegetales, logrando un producto que no solo es nutritivo, sino también capaz de incorporar compuestos beneficiosos sin necesidad de aditivos sintéticos.
Claves de la noticia
Desarrollo de crema funcional
Crema mejora salud cardiovascular y microbiota.
Investigación respaldada oficialmente
Financiada por la Consejería de Andalucía.
Potencial en nutracéuticos
Puede incluir compuestos bioactivos estables.
La investigación se enmarca dentro del ámbito de los alimentos funcionales, aquellos que ofrecen beneficios adicionales a la simple nutrición. El desafío principal radica en combinar ingredientes que normalmente no se mezclan bien, como el aceite y el agua, especialmente cuando se trata de compuestos liposolubles como los ácidos grasos omega-3. La creación de una emulsión estable es crucial para mantener las propiedades saludables del producto final.
En el estudio titulado ‘Bio-engineered plant-based emulgels for chia oil: Interfacial–rheological insights’, publicado en la revista Future Foods, los investigadores lograron desarrollar una emulsión que recuerda a la leche, donde el aceite se dispersa en pequeñas gotas dentro del agua. Posteriormente, transformaron esta emulsión en un emulgel, una mezcla más viscosa que proporciona una textura cremosa similar a la de productos lácteos fermentados.
Beneficios del aceite de chía
Para lograr esta consistencia deseada, se incorporó aceite de chía, conocido por su riqueza en omega-3 y sus beneficios cardiovasculares. Además, se utilizó proteína extraída de algas como la espirulina azul para facilitar la mezcla y aportar propiedades antioxidantes. La harina de sorgo, un cereal sin gluten, refuerza la estabilidad del sistema, mientras que el psyllium actúa como fibra prebiótica que favorece la microbiota intestinal al formar un gel al contacto con el agua.
Aunque este producto aún está en fase experimental, tiene un gran potencial tanto como alimento funcional como en el ámbito nutracéutico. Según Luis Alfonso Trujillo, investigador involucrado en el proyecto, “la fórmula desarrollada es comestible; podría salir al mercado en un futuro al contener omega-3 junto a otros ingredientes con efecto prebiótico y antioxidante”. Esta crema también podría servir para incorporar otros principios activos solubles en grasa.
Perspectivas futuras
El desarrollo actual busca optimizar las combinaciones y procesos para garantizar estabilidad y textura. Los expertos han ajustado proporciones y condiciones hasta obtener resultados óptimos. La inclusión del psyllium ha sido clave para mantener las gotas de aceite estables dentro de una red estructural que evita su separación con el tiempo.
Este enfoque no solo preserva las propiedades del aceite de chía frente a factores ambientales dañinos sino que también permite una liberación controlada de otros nutrientes añadidos. En términos prácticos, esto significa prolongar los efectos beneficiosos del producto sobre la salud.
A pesar de ser potencialmente comestible, aún deben evaluarse aspectos como el sabor y la aceptación por parte del consumidor. La investigación apunta hacia el desarrollo sostenible al utilizar recursos naturales y evitar aditivos sintéticos. Se prevé continuar explorando nuevas combinaciones con diferentes algas y cereales para mejorar aún más este innovador producto alimenticio.
Este trabajo cuenta con financiación proveniente de diversas entidades incluyendo la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de Andalucía y el Fondo Europeo de Desarrollo Rural (FEDER).
Preguntas sobre la noticia
¿Qué beneficios tiene la crema alimenticia con aceite de chía?
La crema alimenticia con aceite de chía está diseñada para mejorar la salud cardiovascular, favorecer la microbiota intestinal y proteger frente al envejecimiento celular. Además, contiene ingredientes que aportan propiedades antioxidantes y prebióticas.
¿Cómo se logra la estabilidad de los ingredientes en esta crema?
La estabilidad se consigue mediante la creación de una emulsión en la que el aceite se dispersa en pequeñas gotas dentro del agua, formando un emulgel. Este proceso permite mantener las propiedades de los compuestos liposolubles y facilita su asimilación por el organismo.
¿Cuáles son los ingredientes principales de esta crema?
Los ingredientes principales incluyen aceite de chía, harina de sorgo, proteína de extractos de algas como la espirulina azul y psyllium. Estos componentes trabajan juntos para proporcionar textura, estabilidad y beneficios nutricionales.
¿Qué futuro se prevé para este producto en el mercado?
Aunque actualmente está en fase de laboratorio, se considera que tiene potencial para ser comercializado como un alimento funcional o nutracéutico, dado su contenido en omega 3 y otros ingredientes beneficiosos sin aditivos sintéticos.