Investigadores de la UPV y la UA han creado una boya flotante antimedusas que utiliza campos electromagnéticos para disuadir a estos animales, protegiendo a los bañistas sin dañarlas.
Las medusas, consideradas un problema para la pesca, se transforman en un recurso valioso para la biotecnología azul, destacando su colágeno con aplicaciones biomédicas y sostenibles.
Investigadores de la Universidad de Huelva demuestran que las condiciones del mar en primavera afectan la llegada de medusas en verano, utilizando datos de ciencia ciudadana para su análisis.