La gestión eficaz de residuos tras las inundaciones: un desafío inminente
Las inundaciones se han convertido en el desastre natural más común y devastador a nivel global, afectando a más personas que cualquier otro fenómeno. Según proyecciones, su frecuencia podría duplicarse en el 40% de las regiones para el año 2050. En este contexto, la Fundación Naturgy ha presentado un informe titulado «Gestión de residuos tras inundaciones: tratamientos, riesgos y retos futuros», elaborado por el profesor Miguel Ángel Artacho Ramírez de la Universitat Politècnica de València (UPV).
Este documento pone de manifiesto cómo la acumulación masiva de residuos tras episodios extremos puede tensionar los sistemas convencionales, comprometiendo así la salud pública, el medio ambiente y la recuperación económica. Tras eventos catastróficos, el volumen de desechos puede multiplicarse entre cinco y quince veces en comparación con un año normal en las áreas afectadas, una situación que suele ser subestimada.
Impacto de las inundaciones en la generación de residuos
Artacho enfatiza que “la gestión de residuos es una parte indisoluble del proceso de recuperación tras un desastre y así debe ser tenida en consideración”. El informe también destaca la heterogeneidad de los residuos generados, que incluyen escombros, lodos, materiales peligrosos y restos orgánicos. Esta mezcla impacta negativamente en infraestructuras críticas como carreteras y sistemas de drenaje, dificultando así una respuesta inmediata y aumentando los riesgos sanitarios y ambientales.
Por ejemplo, la reciente dana en València generó hasta 1,5 millones de toneladas de residuos, cifra comparable a lo que se produce anualmente en toda la Comunidad Valenciana. “Documentar, aprender y planificar es la única vía para reducir impactos y acelerar la recuperación”, subraya Artacho.
Recomendaciones para una mejor gestión post-desastre
El informe propone varias recomendaciones clave: es fundamental establecer una planificación previa en zonas vulnerables que contemple tanto la predicción del volumen como la tipología de residuos. Además, se sugiere designar áreas seguras para el almacenamiento temporal y crear protocolos que faciliten tanto la reutilización como el reciclaje.
Asimismo, se resalta la importancia de integrar expertos en gestión de residuos dentro de los equipos de emergencia y simplificar los marcos jurídicos para agilizar las respuestas ante desastres. La utilización de tecnologías emergentes —como inteligencia artificial e internet de las cosas— también se plantea como esencial para garantizar un seguimiento efectivo y decisiones informadas basadas en datos.
La experiencia valenciana como modelo a seguir
Durante la apertura del evento, el vicepresidente Tercero y Conseller de Medio Ambiente, Vicente Martínez Mus, destacó el esfuerzo monumental realizado para reconstruir infraestructuras tras las inundaciones. “El mayor reto fueron los residuos, cuyo coste ascendió a 230 millones de euros”, afirmó Martínez Mus. Su experiencia ha despertado interés internacional, con visitas desde otros países que buscan aprender sobre este proceso complejo.
A lo largo del coloquio moderado por Jorge Alacid, Miguel Ángel Artacho advirtió sobre el peligro que representa no reconocer adecuadamente los efectos a largo plazo de los residuos generados. También enfatizó la necesidad urgente de una percepción realista del riesgo entre los ciudadanos respecto a cómo pueden verse afectados por futuras inundaciones.
Conclusiones sobre educación y formación ante catástrofes
Eveline Lemke, fundadora de Thinking Circular® y ex ministra alemana, añadió que gestionar residuos tras un desastre requiere comprender mejor los procesos naturales para evitar contaminaciones peligrosas. Coincidió en que es crucial incorporar esta temática en leyes sobre economía circular y fortalecer la cooperación interinstitucional.
Eugenio Cámara, director técnico del Área Metropolitana de Valencia (EMTRE), recordó que más allá del aspecto logístico, hay una dimensión emocional en la gestión de residuos que no debe pasarse por alto. Por su parte, Luis Palomino, secretario general de ASEGRE, coincidió en que es vital elevar el perfil público sobre este tema crítico.
Finalmente, Débora Domingo-Calabuig, vicerrectora del Campus UPV, resaltó el compromiso universitario con iniciativas formativas dirigidas a mitigar estos problemas futuros mediante proyectos innovadores relacionados con la gestión eficiente de residuos.
Cerrando el evento, María Eugenia Coronado, directora general de Fundación Naturgy, concluyó que “las enseñanzas obtenidas evidencian la necesidad urgente de actuar con responsabilidad”. La planificación adecuada será clave frente al aumento previsto en catástrofes climáticas.