Un estudio innovador liderado por la Universidad Rovira i Virgili ha seguido durante seis años a más de mil personas con sobrepeso u obesidad, así como otros indicadores metabólicos como la hipertensión y niveles elevados de glucosa y colesterol. La investigación se centra en la obesidad sarcopénica, que se define como la combinación de un exceso de grasa corporal junto a una baja masa y fuerza muscular, un factor que puede acelerar el deterioro cognitivo en adultos mayores.
Este estudio longitudinal ha examinado a 1.097 individuos de entre 55 y 75 años con sobrepeso u obesidad y síndrome metabólico, caracterizado por un conjunto de factores de riesgo que incluyen hipertensión y colesterol elevado. Los investigadores han evaluado si aquellos que presentaban obesidad sarcopénica al inicio del proyecto mostraban una mayor predisposición al deterioro en diversas áreas de la función cognitiva, utilizando pruebas neuropsicológicas estandarizadas.
Resultados reveladores sobre el deterioro cognitivo
Los hallazgos son claros: las personas con obesidad sarcopénica experimentaron un mayor declive en su función cognitiva global tras seis años. Además, mostraron un riesgo incrementado de sufrir un deterioro cognitivo sutil, una etapa temprana que precede al deterioro cognitivo leve. En contraste, ni la obesidad aislada ni la sarcopenia por separado se asociaron con un rendimiento cognitivo deficiente. Esto sugiere que la combinación de ambas condiciones podría ser la responsable del impacto negativo más significativo en la salud cerebral.
“El envejecimiento con una composición corporal desfavorable puede tener implicaciones más profundas de lo que pensábamos”, afirma Héctor Vázquez-Lorente, investigador del Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la URV y primer autor del estudio. “Nuestros datos indican que la obesidad sarcopénica puede acelerar el deterioro cognitivo incluso antes de que aparezcan síntomas clínicos”, añade.
Importancia de la detección temprana
Para Jordi Salas-Salvadó, catedrático de Nutrición en la URV e investigador ICREA Academia, estos resultados destacan la necesidad crucial de detectar precozmente esta condición: “Identificar la obesidad sarcopénica en adultos mayores podría ser fundamental para anticipar su evolución cognitiva y permitir intervenciones tempranas que ayuden a prevenir futuros casos de demencia”.
La relevancia de la obesidad sarcopénica es especialmente crítica en contextos donde hay poblaciones envejecidas, altos niveles de sedentarismo y una creciente prevalencia de obesidad. Detectarla en entornos clínicos podría facilitar intervenciones más efectivas durante las primeras fases del deterioro cognitivo. “Comprender cómo influye la composición corporal en la salud cerebral es esencial para diseñar estrategias que frenen el declive asociado a la edad”, concluye Salas-Salvadó.