Paula Niñerola, estudiante de Magisterio en el CEU de Castellón, ha dado un paso significativo al involucrarse en un proyecto solidario que busca enseñar Matemáticas a alumnos con altas capacidades del Colegio La Consolación de Vinaròs. Cuatro escolares han sido parte de esta innovadora iniciativa, que combina el aprendizaje académico con la creatividad y la solidaridad a través de la fabricación de jabones artesanales.
La idea surgió cuando su tutora, Elisa Lleixá, propuso a Paula participar en este proyecto dirigido a estudiantes de 3º y 5º de Primaria. El objetivo es que aprendan Matemáticas mediante la elaboración de jabones utilizando aceite de oliva reciclado, los cuales se venderán en un mercadillo solidario navideño para recaudar fondos destinados a la ONG Delwende. “Al principio dudé, ya que las Matemáticas no son mi fuerte, pero mi profesora en el CEU, Marga Fernández, me animó a seguir adelante”, comentó Paula.
Un legado familiar en cada jabón
El componente personal del proyecto se intensificó cuando Paula mencionó que su abuela, Araceli, también elaboraba jabones artesanales. Esta conexión familiar fue valorada por Elisa, quien decidió integrarla como parte esencial del proyecto. “Mi abuela se emocionó al saber que sus conocimientos podían contribuir a una causa tan noble”, relató Paula. Araceli no solo le proporcionó la receta, sino que también compartió su experiencia y técnicas previas, lo que enriqueció aún más la propuesta educativa.
Los escolares han tenido una experiencia inolvidable. Han aprendido a calcular medidas y lotes, así como a seguir un proceso artesanal real. Además, han comprendido la importancia del reciclaje y el sentido solidario detrás del proyecto. “Se han sentido parte activa de la ONG de su centro”, añadió Paula.
Lecciones valiosas para el futuro docente
Para Paula, esta experiencia ha sido reveladora en su camino hacia la docencia. “He comprendido que ser docente va más allá de impartir contenidos; implica crear oportunidades y motivar al alumnado”, subrayó. También destacó cómo este tipo de proyectos enriquecen las prácticas educativas al permitir trabajar con un alumnado concreto y participar en actividades con impacto positivo dentro del centro educativo.
Agradeció especialmente a Elisa por confiar en ella e integrarla en esta iniciativa: “Me ha dejado una huella importante tanto a nivel personal como profesional”. También extendió su gratitud hacia su tutor del CEU, Juan Vives, y su profesora Marga Fernández por el apoyo brindado durante todo el proceso.
Un puente entre generaciones
“Este proyecto ha fortalecido vínculos y ha demostrado que la educación puede trascender el aula cuando se trabaja desde el corazón y la colaboración”
Paula concluyó enfatizando que este proyecto no solo ha logrado unir tres generaciones —la sabiduría de su abuela, su formación como futura docente y el talento del alumnado— sino que también sienta las bases para futuras ediciones. “Podemos ampliar el proyecto o incorporar nuevos talleres que sigan atendiendo al alumnado con altas capacidades de manera creativa y significativa”, aseguró.