La situación de violencia que actualmente asola Irán y el Oriente Medio, junto con el riesgo de que el conflicto se expanda, plantea un desafío urgente a la comunidad internacional y a las instituciones académicas, como es el caso de la Universitat de Girona.
En las últimas décadas, la población iraniana ha sufrido severas violaciones de derechos y libertades fundamentales bajo un régimen teocrático dictatorial. Esta situación se ha visto agravada recientemente por la intensificación del conflicto, impulsado por una operación de los Estados Unidos con el respaldo de Israel, lo que ha incrementado la vulnerabilidad social y el sufrimiento entre los ciudadanos. Cualquier respuesta militar por parte del gobierno iraní solo profundiza aún más la crisis existente.
Llamado a la paz y al diálogo diplomático
La Universitat de Girona subraya que todas las acciones deben enmarcarse dentro del derecho internacional y los principios que sustentan un orden global basado en la paz y los derechos humanos. En este sentido, enfatiza que el uso de la fuerza no debe reemplazar nunca las vías diplomáticas, el diálogo ni la negociación.
Por ello, esta institución hace un llamado urgente para detener inmediatamente las acciones militares y los ataques contra civiles. Además, insta a promover un proceso de transición democrática liderado por el pueblo iraní, con el apoyo activo de la comunidad internacional.
Compromiso con la comunidad académica iraní
Aparte de su declaración sobre el conflicto, la UdG destaca su compromiso con la comunidad académica iraní. Desde hace años mantiene vínculos con la Acadèmia Iraniana y acoge estudiantes de máster y doctorado provenientes de Irán. La universidad se ofrece a brindar todo el apoyo posible a estos estudiantes en estos tiempos difíciles.