Investigadoras de la Universidad de Cádiz logran un avance significativo en la vigilancia de la contaminación fecal en aguas costeras. Un estudio publicado en la revista científica Scientific Reports, del grupo Nature, ha permitido, por primera vez, identificar y mapear bacterias fecales en aguas recreativas mediante imágenes del satélite Sentinel-2. Este hito representa un avance crucial en el seguimiento de la calidad de las aguas de baño, al demostrar que es posible detectar desde el espacio la contaminación asociada a Escherichia coli y Enterococcus, dos indicadores microbiológicos clave para evaluar la contaminación fecal.
El trabajo fue realizado por las investigadoras Masuma Chowdhury, Irene Laiz e Ignacio de la Calle. La doctora Laiz está vinculada al departamento de Física Aplicada y al Instituto Universitario de Investigación Marina (INMAR), donde también se desarrolló el doctorado industrial de Chowdhury bajo su dirección. El enfoque del estudio se centró en 20 playas turísticas de Calvià, Mallorca, donde se crearon modelos empíricos capaces de detectar y diferenciar la contaminación fecal respecto a otros parámetros habituales como la clorofila-a y la turbidez.
Nuevas metodologías para el monitoreo ambiental
Los resultados obtenidos demostraron una sólida capacidad predictiva, permitiendo mapear episodios de contaminación e identificar focos específicos de vertido. Uno de los aspectos más innovadores del trabajo es su capacidad para ampliar la observación microbiológica a escalas espaciales mucho más amplias que los métodos convencionales. A diferencia de los muestreos in situ, que son limitados en términos de coste y cobertura, la teledetección ofrece una visión integral sobre la extensión de episodios contaminantes en playas o tramos costeros completos.
El estudio también mostró su utilidad práctica al localizar el origen de eventos contaminantes. Por ejemplo, durante un incidente registrado en Cala Vinyes en 2024, los mapas derivados del satélite indicaron concentraciones elevadas en el área sur, lo que permitió a los operadores municipales identificar rápidamente un vertido proveniente de una fosa séptica cercana.
Conexión con estrategias ambientales contemporáneas
Este avance científico se alinea con nuevas estrategias de observación ambiental implementadas en la Bahía de Cádiz. En 2025, se instalaron boyas inteligentes en playas locales para medir parámetros físico-químicos y microbiológicos como E. coli. La combinación entre estas boyas y las capacidades del satélite podría ofrecer un sistema robusto para monitorear la calidad del agua: mientras las boyas permiten vigilancia continua en puntos fijos, los datos satelitales proporcionan una perspectiva espacial esencial sobre los vertidos.
A pesar del éxito inicial, el estudio reconoce que los modelos requieren perfeccionamiento mediante nuevas campañas sincronizadas con el paso del satélite. No obstante, los resultados sientan bases sólidas para futuros sistemas operativos que podrían permitir alertas casi en tiempo real sobre la calidad del agua, mejorando así la gestión ambiental y protegiendo la salud pública.
Referencia bibliográfica: Chowdhury, M., Laiz, I. & de la Calle, I. (2025): ‘Sentinel-2 enabled E. coli and Enterococcus faecal bacteria surveillance in coastal-recreational waters’. Sci Rep 15, 27144. https://doi.org/10.1038/s41598-025-11233-1