La “inteligencia motivacional” emerge como clave en el aprendizaje de idiomas, según un estudio realizado por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC). Este concepto se refiere a un conjunto de habilidades que los individuos pueden desarrollar activamente, lo que les permite adoptar una actitud positiva hacia el aprendizaje. La investigación sugiere que aplicar esta inteligencia puede ser una herramienta eficaz para mejorar la adquisición de lenguas extranjeras.
Definida como un conjunto de habilidades que se pueden aprender y perfeccionar, la inteligencia motivacional permite a los estudiantes autorregular su proceso de aprendizaje. Al combinar una mentalidad de crecimiento con la capacidad de visualizar metas significativas, los aprendices logran mantener alta motivación, incluso ante desafíos. Esta estrategia es fundamental para el crecimiento personal y académico a lo largo de la vida.
Elementos clave de la inteligencia motivacional
El estudio identifica tres elementos esenciales en la inteligencia motivacional. En primer lugar, está el ‘capital de vida’, que implica reconocer las fortalezas y experiencias personales y cómo estas influyen en la identidad. En segundo lugar, se encuentra la visión de futuro, que permite a los estudiantes imaginarse alcanzando sus objetivos y utilizando las habilidades adquiridas en contextos relevantes. Finalmente, destaca la mentalidad de crecimiento, que promueve la creencia en que los esfuerzos y estrategias adecuadas pueden convertir desafíos en oportunidades educativas.
A través del estudio, se reveló que muchos estudiantes enfrentaron momentos difíciles que les hicieron dudar de sí mismos. Sin embargo, al aplicar la inteligencia motivacional, lograron superar creencias limitantes y mejorar su rendimiento en el aprendizaje de idiomas. Los participantes se vieron a sí mismos como individuos multifacéticos capaces de generar un impacto positivo en su entorno social.
Presentación del estudio y conclusiones finales
Esta investigación fue presentada durante el evento internacional FOLLM 2025 (Forum on Language Learning Motivation), donde el Dr. Sal Consoli, creador del concepto ‘capital de vida’, expuso sus hallazgos junto a la reconocida investigadora Ema Ushioda, quien ofreció comentarios sobre el trabajo. El estudio ha sido publicado en la revista científica Tesol Quarterly, especializada en Lingüística Aplicada.
Las profesoras Bianca Manuela Sandu y Soraya García Sánchez, junto con Mégane Lesuisse de Université Paris 8, son las autoras del trabajo. Ellas enfatizan que “la inteligencia motivacional no es una receta única”, sino que debe adaptarse al contexto e identidad individual del estudiante. Este enfoque personalizado no solo potencia el aprendizaje, sino que también promueve un entorno educativo más inclusivo y dinámico. Lo más alentador es que esta inteligencia puede ser entrenada para maximizar su efectividad.