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Biodiversidad Aves

Los bosques maduros son esenciales para la biodiversidad de aves, según un estudio

Los bosques maduros son esenciales para la biodiversidad de aves, según un estudio

viernes 07 de noviembre de 2025, 13:09h
Última actualización: viernes 07 de noviembre de 2025, 13:14h

Un estudio del IICG-URJC revela que los bosques maduros son esenciales para mantener la biodiversidad de aves, superando a las repoblaciones de más de 100 años en variedad y calidad ambiental.

Un estudio del Instituto de Investigación en Cambio Global (IICG-URJC) pone en tela de juicio la eficacia de las repoblaciones forestales para recuperar la biodiversidad. La investigación, que se centra en la riqueza y composición de las comunidades de aves, revela que los bosques maduros son superiores a las plantaciones más recientes, incluso aquellas con más de un siglo de antigüedad. Esta conclusión es fundamental para entender el papel que desempeñan los diferentes tipos de bosques en la conservación de la biodiversidad.

A lo largo de los años, la reforestación ha sido considerada una estrategia clave para restaurar ecosistemas dañados. En España, desde principios del siglo XX, se han llevado a cabo numerosas iniciativas para repoblar áreas deforestadas. Sin embargo, surge una pregunta crucial: ¿pueden estas nuevas formaciones arbóreas sostener niveles de biodiversidad comparables a los bosques maduros? Este interrogante es el eje central del proyecto BioForest, liderado por investigadores del IICG-URJC.

Resultados reveladores sobre la biodiversidad aviar

La revista Journal of Environmental Management ha publicado recientemente los primeros resultados de esta investigación. El estudio compara las comunidades de aves en bosques maduros —aquellos que han alcanzado un estado avanzado en su desarrollo ecológico— con las aves presentes en reforestaciones ubicadas en la Comunidad de Madrid y Castilla-La Mancha. Las aves son consideradas excelentes indicadores ambientales debido a su sensibilidad a cambios en el hábitat y su rápida respuesta ante la degradación forestal.

Los hallazgos indican diferencias notables entre ambos tipos de bosque. Las plantaciones tienden a tener una mayor densidad de árboles con troncos más delgados, mientras que los bosques maduros presentan una heterogeneidad considerable en el tamaño y edad de los árboles, además de contar con una mayor cantidad de madera muerta. Este último aspecto es crucial para mantener la diversidad biológica, ya que permite albergar especies aviares que no se encuentran en las plantaciones.

El investigador Jesús López Ángulo, quien lidera el estudio, afirma: “A pesar de haber examinado repoblaciones bastante antiguas, hemos comprobado que no logran alcanzar los niveles de diversidad aviar propios de los bosques maduros”. Esta situación se atribuye a la variedad superior de nichos ecológicos presentes en estos últimos.

Estrategias para la conservación y restauración

La investigación subraya la importancia de conservar los bosques maduros y desarrollar estrategias que promuevan una estructura variada dentro del ecosistema. La gestión forestal debe ir más allá del simple aumento en la cobertura arbórea; es esencial acelerar el desarrollo característico de los bosques antiguos mediante la preservación de árboles viejos y madera muerta.

Ana García Cervigón, investigadora principal del proyecto BioForest, destaca el impacto potencial que estos resultados pueden tener en el ámbito de la gestión forestal: “Esperamos que nuestras recomendaciones contribuyan a recuperar más rápidamente la biodiversidad en entornos degradados”.

El proyecto cuenta con el respaldo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), como parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU.

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