Estudiantes del programa New Engineering Education Transformation (NEET) del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) han llevado a cabo un innovador proyecto que combina la sostenibilidad con el aprendizaje práctico. Este equipo interdisciplinario diseñó y construyó una estación de carga solar, ubicada en un tranquilo patio del campus, que ofrece energía ecológica para teléfonos, laptops y tabletas a la comunidad de MIT.
La instalación de esta estación representa un hito significativo: es la primera vez que un grupo de estudiantes de diferentes departamentos crea e instala un artefacto tecnológico verde para el bien público como parte de una clase acreditada. Así lo afirma Amitava “Babi” Mitra, director ejecutivo fundador del NEET.
Este proyecto se alinea perfectamente con los objetivos del NEET, que promueve la educación interdisciplinaria y centrada en proyectos, con un enfoque en el aprendizaje experiencial. Desde su lanzamiento en 2017, el programa busca empoderar a los estudiantes para abordar desafíos sociales complejos que requieren conocimientos de diversas disciplinas.
Un enfoque práctico hacia la sostenibilidad
La clase que llevó a cabo el proyecto forma parte del hilo temático sobre descarbonización, conocido como Climate and Sustainability Systems (CSS). En esta asignatura, titulada 22.03/3.0061 (Introducción al Pensamiento de Diseño y Prototipado Rápido), los estudiantes aprenden técnicas de diseño y fabricación esenciales para crear la estación, incluyendo corte láser, impresión 3D y programación de microcontroladores.
El equipo estaba compuesto por estudiantes de diversas especialidades como ingeniería química, ciencia y ingeniería de materiales, ingeniería mecánica y ciencia e ingeniería nuclear. Aaron De Leon, estudiante del NEET CSS y especializado en energía limpia, destacó la importancia de las sesiones de ideación donde se exploraron decisiones de diseño que impactan directamente en la experiencia del usuario.
La estación fue diseñada con inspiración forestal; incluye "troncos" que simulan árboles y espacios de trabajo con forma de hongo. Además, cuenta con cuatro paneles solares curvados para replicar la ondulación del dosel forestal. Estos elementos no solo buscan ofrecer funcionalidad sino también evocar una conexión orgánica con el entorno. Los troncos fueron fabricados utilizando compuestos innovadores basados en fibra de lino, desarrollados por el equipo durante experimentos destinados a encontrar alternativas más sostenibles a los compuestos tradicionales.
Aprendizaje interdisciplinario y desafíos reales
Los estudiantes también abordaron problemas prácticos como la escasez de opciones para cargar dispositivos mientras trabajan al aire libre. La inclusión de espacios diseñados específicamente para facilitar este tipo de trabajo fue una respuesta directa a las necesidades identificadas por los mismos alumnos.
Celestina Pint, otra estudiante involucrada en el proyecto, enfatizó su deseo de mantener un enfoque abierto hacia la sostenibilidad más allá de su especialización en ciencia e ingeniería de materiales. Esta experiencia les permitió enfrentar desafíos burocráticos reales al tener que obtener aprobaciones necesarias para la instalación del dispositivo por parte de varias entidades dentro del campus.
El proceso también brindó lecciones sobre cómo ajustar diseños ante imprevistos durante la fase de fabricación. Según Pint, observar las diferencias entre el diseño inicial y el resultado final fue una experiencia enriquecedora.
Reviviendo tradiciones académicas
Nathan Melenbrink, profesor del NEET y encargado del hilo CSS, subrayó que las instalaciones construidas por estudiantes solían ser una característica distintiva en MIT. El proyecto actual no solo revive esta tradición sino que también contribuye a cumplir con el compromiso del Instituto hacia soluciones climáticas significativas.
Elsa Olivetti, profesora de Ciencia e Ingeniería de Materiales, añadió que este tipo de proyectos demuestra cómo la comunidad estudiantil puede aprender mediante el desarrollo práctico de soluciones sostenibles sin esperar a graduarse o ingresar al mercado laboral.
A medida que avanza este año académico, los estudiantes inscritos en la clase continuarán fabricando e instalando una nueva estación solar con un diseño único. De Leon expresó su aprecio por la libertad creativa que tienen los estudiantes dentro del NEET para personalizar sus proyectos según sus visiones individuales.