El proyecto HIDROPONENT, impulsado por la Universitat de Lleida (UdL), ha llegado a su fin tras dos años de investigación centrada en la deshidratación de colectivos vulnerables frente al calentamiento global y las olas de calor. Los resultados obtenidos tienen como objetivo definir estrategias aplicables a trabajadores agrícolas, personas mayores en residencias y alumnos de educación primaria. En una jornada de clausura celebrada recientemente en el Centre de Cultures i Cooperació Transfronterera, varios colaboradores del proyecto compartieron sus experiencias.
Entre los participantes se encontraban profesionales sanitarios de la residencia donde se probó el robot humanoide Temi, directores de centros educativos que implementaron una gimcana para concienciar a los niños sobre el consumo responsable del agua, así como Adrià Abella, responsable de Hdrop, y Jaume Gardeñes, agricultor que facilitó sus fincas para trabajar con temporeros. Todos ellos formaron parte de una mesa redonda posterior a una charla ofrecida por las divulgadoras climáticas del equipo Climabar.
Resultados y Estrategias para Combatir la Deshidratación
La profesora Teresa Botigué Satorra, líder del proyecto HIDROPONENT, presentó algunos resultados preliminares relacionados con los tres grupos estudiados durante estos dos años. En lo que respecta a la tercera edad, se observó que el robot facilita el registro hídrico y subraya la importancia de la hidratación para quienes cuidan a los ancianos. Según Botigué, “también hay un impacto emocional ya que aporta alegría, compañía y motivación, rompiendo con la monotonía diaria”.
En cuanto a los trabajadores temporeros, se utilizaron sensores para medir la conductividad de la sudoración. Judith Roca, investigadora y decana de la FIF, explicó que “los resultados finales de esta intervención servirán para elaborar pautas de hidratación adaptadas a cualquier explotación agrícola, con recomendaciones prácticas para reducir el riesgo de deshidratación durante jornadas calurosas”. En 2024 se reveló que el 50% de los temporeros estaban deshidratados al final del día laboral y un 75% había perdido sodio, un mineral esencial para el equilibrio corporal.
Acciones Futuras y Educación Ambiental
A futuro, se busca continuar con el monitoreo del riesgo de deshidratación, identificando puntos críticos en la pérdida de sudor que muchas veces pasan desapercibidos por los propios trabajadores. Roca destacó la importancia de colaborar con consejos comarcales y ayuntamientos para implementar acciones como la elaboración de guías informativas, sesiones breves de formación al inicio de campañas agrícolas o distribución de botellas reutilizables.
En el ámbito educativo, el proyecto HIDROPONENT trabajó con 112 alumnos entre 11 y 16 años mediante una gimcana digital que promovió el uso responsable del agua y concienció sobre la importancia de mantenerse hidratado. Además, se desarrolló un cuestionario denominado HIDROEDUCA, dirigido al alumnado del grado en Educación Primaria en la UdL.
Este esfuerzo investigativo ha contado con un financiamiento total de 225.990 euros proveniente del Departamento de Investigación y Universidades y del Departamento de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural; así como del Fondo Climático del Gobierno catalán.