Investigadores andaluces han desarrollado ‘AquaCrop-IoT’, una innovadora plataforma que permite a los agricultores estimar el riego diario de sus cultivos, logrando un ahorro significativo de agua, en torno al 32%. Este proyecto ha sido financiado por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación y llevado a cabo por un equipo del Departamento de Agronomía de la Universidad de Córdoba y el Instituto de Agricultura Sostenible (IAS-CSIC).
La herramienta se basa en la integración de imágenes del terreno, datos meteorológicos y modelos matemáticos para ajustar las necesidades hídricas en tiempo real. Tras ser probada en una finca de trigo en la campiña cordobesa, se demostró su eficacia al reducir el volumen recomendado de agua sin afectar el rendimiento del cultivo.
AquaCrop-IoT: Una revolución en el riego agrícola
El trabajo titulado ‘AquaCrop-IoT: A smart irrigation platform integrating real-time images and weather forecasting’, publicado en la revista Computers and Electronics in Agriculture, introduce el concepto de gemelo digital. Esta tecnología crea una réplica virtual que refleja el estado real de la parcela agrícola, ayudando a los agricultores a tomar decisiones más eficientes sobre el riego.
Partiendo del modelo ‘AquaCrop’, desarrollado por la FAO para estimar cómo responden los cultivos al agua disponible, esta nueva plataforma automatiza y amplía dicho modelo mediante la incorporación de sensores y cámaras. Según explica la investigadora Margarita García-Vila del IAS-CSIC, “gracias a nuestra conexión con sensores, la realidad del cultivo corrige el modelo”, lo que permite una gestión más precisa del agua.
Cámaras y estaciones meteorológicas al servicio del agricultor
En su funcionamiento práctico, una cámara convencional captura imágenes diarias del terreno para calcular automáticamente la cubierta vegetal. Este indicador es clave para evaluar el crecimiento y transpiración de las plantas. Si se detecta algún problema como estrés o plagas, la plataforma ajusta sus recomendaciones para evitar riegos innecesarios.
Además, se ha integrado una estación meteorológica con doce sensores que miden variables como radiación solar, temperatura y humedad. Estos datos se combinan con pronósticos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) para alimentar el modelo ‘AquaCrop’ y generar recomendaciones adaptadas a las condiciones reales del cultivo.
Tecnología accesible y adaptable para todos los agricultores
Para garantizar su funcionalidad incluso en áreas con conectividad limitada, ‘AquaCrop-IoT’ utiliza computación en el borde (‘edge computing’), procesando datos directamente en el campo. La información se presenta a través de una aplicación web intuitiva accesible desde cualquier dispositivo con navegador.
Durante un ensayo realizado en un cultivo de trigo duro durante un año especialmente seco, ‘AquaCrop-IoT’ ajustó las predicciones iniciales al detectar un retraso en la emergencia del cultivo. Esto permitió modificar el calendario de riego y reducir significativamente el volumen aplicado sin perjudicar el desarrollo agrícola.
Perspectivas futuras: expansión y mejora continua
Aunque inicialmente probado con trigo, los investigadores destacan que esta plataforma puede aplicarse a otros cultivos herbáceos como maíz u hortalizas. Con un coste relativamente bajo —150 euros por cámara y menos de 200 euros por servidor—, su implementación es viable incluso para explotaciones medianas.
La flexibilidad del sistema permite incorporar nuevas fuentes de datos como sensores adicionales o imágenes capturadas por drones. Los investigadores están trabajando también en integrar funcionalidades móviles que permitan a los agricultores calibrar automáticamente sus cultivos mediante fotografías tomadas desde sus teléfonos inteligentes.