Un reciente estudio liderado por la Universidad de Cambridge ha revelado que un medicamento que imita la hormona progesterona presenta actividad anticancerígena cuando se combina con tratamientos convencionales antiestrogénicos en mujeres con cáncer de mama. Esta investigación, parte del ensayo PIONEER, destaca la importancia del megestrol, una versión sintética de la progesterona, en el tratamiento de los síntomas asociados a las terapias antiestrogénicas.
El megestrol ya ha demostrado ser eficaz para ayudar a las pacientes a manejar los sofocos provocados por estos tratamientos, lo que podría facilitar su continuidad en la terapia. Sin embargo, el ensayo PIONEER ha mostrado que la adición de megestrol a estos tratamientos puede tener un efecto directo contra el cáncer.
Efectos positivos en el crecimiento tumoral
Aproximadamente tres cuartas partes de todos los cánceres de mama son positivos para el receptor de estrógeno (ER), lo que significa que estos tumores dependen del estrógeno presente en el organismo para crecer. Las pacientes suelen recibir medicamentos antiestrogénicos que reducen los niveles de esta hormona, pero este proceso puede provocar síntomas similares a los de la menopausia, como sofocos y dolor articular.
En el ensayo PIONEER, se trató a mujeres posmenopáusicas con cánceres ER-positivos utilizando un antiestrogénico solo o combinado con megestrol. Tras dos semanas de tratamiento, aquellas que recibieron la combinación mostraron una disminución más significativa en las tasas de crecimiento tumoral en comparación con las tratadas únicamente con antiestrogénicos.
Mejorando la calidad de vida
A pesar de que se requiere más investigación en cohortes más amplias y durante períodos más prolongados para confirmar estos hallazgos, los investigadores han señalado que el megestrol podría mejorar significativamente la calidad de vida de miles de mujeres que experimentan efectos secundarios incómodos debido a los medicamentos antiestrogénicos.
El Dr. Richard Baird, líder del estudio y oncólogo consultor honorario en Cambridge University Hospitals NHS Foundation Trust, comentó: “En general, los antiestrogénicos son tratamientos muy efectivos comparados con algunas quimioterapias. Son más suaves y bien tolerados; sin embargo, algunos pacientes sufren efectos secundarios que afectan su calidad de vida.”
Mecanismos detrás del tratamiento
Algunos pacientes con cáncer de mama ER-positivo también presentan altos niveles del receptor de progesterona (PR), lo cual les hace responder mejor a la terapia hormonal antiestrogénica. Para entender esto, el profesor Jason Carroll y su equipo utilizaron cultivos celulares y modelos murinos y descubrieron que la progesterona puede frenar la división celular al bloquear indirectamente el receptor estrogénico (ER), lo cual ralentiza el crecimiento tumoral.
El ensayo PIONEER involucró a 198 pacientes reclutadas en diez hospitales del Reino Unido. Estas fueron distribuidas aleatoriamente en tres grupos: uno recibió solo letrozole; otro recibió letrozole junto con 40 mg diarios de megestrol; y un tercer grupo recibió letrozole más una dosis mayor diaria de 160 mg. Este enfoque permitió evaluar cómo afectaba cada tratamiento al crecimiento celular tumoral antes de realizar cirugías para extirpar los tumores.
Resultados alentadores y futuro del tratamiento
Los resultados publicados recientemente en Nature Cancer indican que añadir megestrol incrementó la efectividad del letrozole al bloquear el crecimiento tumoral. La investigadora principal Dr. Rebecca Burrell destacó que incluso la dosis baja fue efectiva para reducir el crecimiento celular.
Aunque se espera realizar estudios adicionales para confirmar si este tratamiento mantendría sus beneficios a largo plazo con menos efectos secundarios, se considera que esta combinación podría ofrecer una opción viable y económica para las pacientes con cáncer de mama.
La investigación fue financiada por Anticancer Fund y recibió apoyo adicional de Cancer Research UK entre otros organismos.
Cancer Research UK Cambridge Institute, junto con Addenbrooke’s Hospital, planea establecer un nuevo hospital dedicado a la investigación oncológica personalizada en el Cambridge Biomedical Campus.