La Rectora Lilia Cedillo Ramírez participó en el Primer Informe de Labores de Ernesto Sandoval Munive, director de la Preparatoria General Lázaro Cárdenas del Río, perteneciente a la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP). Durante el evento, la Rectora destacó la importancia del trabajo docente y compartió avances significativos en infraestructura educativa.
En su intervención, Cedillo Ramírez mencionó la construcción de un nuevo edificio de tres niveles, así como la implementación del techado en las canchas deportivas. Estos proyectos son parte de un esfuerzo continuo por mejorar las instalaciones y ofrecer un entorno más adecuado para el aprendizaje y la práctica deportiva.
Reconocimiento a la labor educativa
La Rectora subrayó que “este informe da fe de toda la comunidad, del trabajo diario en sus aulas, de sus profesores en los grupos de investigación interdisciplinarios y de sus resultados palpables de investigación en este nivel educativo; además de obtener logros deportivos”. Esta declaración resalta el compromiso del plantel con una educación integral que no solo se enfoca en lo académico, sino también en el desarrollo deportivo y personal de los estudiantes.
El evento fue una oportunidad para reflexionar sobre los logros alcanzados durante el año y establecer nuevas metas para el futuro. La colaboración entre docentes y estudiantes es fundamental para continuar avanzando hacia una educación de calidad que responda a las necesidades actuales.
Proyectos futuros y metas educativas
Con miras al futuro, se espera que la Preparatoria General Lázaro Cárdenas del Río continúe implementando iniciativas que fortalezcan tanto la infraestructura como los programas académicos. La Rectora reafirmó su compromiso con el desarrollo educativo y el bienestar integral de los estudiantes, asegurando que estos esfuerzos son esenciales para formar ciudadanos competentes y comprometidos con su entorno.
Este informe no solo refleja los logros pasados, sino también una visión clara hacia adelante, donde cada miembro de la comunidad educativa juega un papel crucial en el proceso formativo. La participación activa y el reconocimiento del esfuerzo colectivo son pilares fundamentales para alcanzar los objetivos propuestos.