La Universidad de León (ULE) ha otorgado su máxima distinción a dos destacados científicos con raíces leonesas, César de la Fuente Núñez y Sergio Boixo Castrillo, en un acto que subraya la importancia de la inversión en ciencia para el desarrollo del talento. Ambos fueron investidos como doctores Honoris Causa, destacando su contribución a la investigación y el conocimiento global.
Durante la ceremonia, celebrada en el Aula Magna de San Isidoro, De la Fuente recordó cómo fue en los laboratorios de la ULE donde descubrió su vocación científica. Actualmente, trabaja desde Pensilvania en la búsqueda de nuevos medicamentos mediante inteligencia artificial. Por su parte, Boixo, director de computación cuántica en Google, enfatizó el papel fundamental de las universidades públicas en la formación de líderes capaces de afrontar los retos del futuro.
Reivindicación por más inversión en ciencia
Ambos científicos coincidieron en señalar que es crucial que España aumente su inversión en ciencia e investigación a largo plazo. Resaltaron el método científico como una herramienta esencial para comprender el mundo y tomar decisiones basadas en evidencia. En este sentido, Boixo destacó que “la computación cuántica no es un logro individual, sino el resultado de un esfuerzo colectivo”, haciendo alusión a la tradición leonesa del filandón, donde se compartían conocimientos y experiencias.
El acto también contó con la presencia de autoridades académicas y políticas, quienes apoyaron las intervenciones de los nuevos doctores Honoris Causa. La rectora Nuria González subrayó cómo estos reconocimientos reflejan el potencial transformador de la investigación nacida en el ámbito universitario.
Un legado académico y personal
César de la Fuente compartió anécdotas sobre su infancia en La Coruña, donde desarrolló su curiosidad científica. Afirmó que su experiencia en la ULE fue fundamental para cimentar su carrera, recordando sus primeros experimentos y cómo estos moldearon su futuro profesional. “Hoy no puedo ocultar la felicidad que me embriaga al volver a mi hogar académico”, expresó emocionado.
De la Fuente también mencionó que su trabajo actual se centra en investigar si una máquina puede crear antibióticos, un desafío que guía sus proyectos en Pensilvania. Su compromiso con la ULE es firme, asegurando que continuará colaborando con esta institución que ha sido clave en su desarrollo profesional.
Compromiso con el futuro científico
En conclusión, tanto César de la Fuente como Sergio Boixo han reafirmado su compromiso con la ciencia y la educación superior. La rectora González cerró el evento destacando que “la universidad no es solo un lugar al que se pertenece; es un proyecto que se construye cada día”. Este acto no solo celebra logros individuales, sino también el potencial colectivo para impulsar avances significativos en diversas áreas del conocimiento.
El evento culminó con una emotiva interpretación del himno universitario Gaudeamus Igitur, simbolizando así un nuevo capítulo para estos dos científicos dentro de la comunidad universitaria leonesa.