Un estudio pionero liderado por la Universidad CEU Cardenal Herrera ha puesto de manifiesto la necesidad de formar a los futuros docentes en un contexto educativo cada vez más diverso y multicultural. Doce profesoras universitarias han llevado a cabo grupos focales en cinco provincias españolas para desarrollar el informe titulado “Competencias docentes en el siglo XXI”. Este trabajo, coordinado por expertas de distintas instituciones educativas, busca identificar las competencias necesarias que deben poseer los profesores ante los desafíos actuales del sistema educativo.
Las conclusiones del estudio se presentaron recientemente en Valencia, donde se destacó que **la docencia contemporánea** exige habilidades no solo pedagógicas y digitales, sino también socioemocionales. La directora del estudio, la doctora Rosario García-Bellido, enfatizó que “el cometido del maestro ya no es solo transmitir conocimientos”. En este sentido, subrayó que muchos estudiantes de Grados en Educación se sienten inseguros debido a la falta de formación práctica, lo que les impide gestionar aulas diversas o integrar tecnologías de manera efectiva.
Grupos focales: una metodología clave para la investigación educativa
El estudio se llevó a cabo mediante grupos focales en diversas localidades, incluyendo A Coruña, Pontevedra, Sevilla, Alicante y Valencia. En estas sesiones participaron tres perfiles distintos: profesores universitarios encargados de formar a futuros docentes, educadores en activo con menos de cinco años de experiencia y miembros involucrados en procesos de selección y contratación de maestros.
La investigación revela que las **competencias comunicativas y emocionales** son fundamentales para el docente del siglo XXI. Se destaca la importancia de poder expresar ideas con claridad y escuchar activamente para establecer vínculos significativos con alumnos y familias. Además, las autoras del estudio resaltan que estas competencias son esenciales para fomentar un ambiente escolar positivo y participativo.
La necesidad de una formación docente adaptativa
Otro hallazgo importante es el reconocimiento de las competencias emocionales e interpersonales como pilares en la educación moderna. Estas incluyen habilidades como la empatía, la regulación emocional y el liderazgo positivo. Según el estudio, estas capacidades son cruciales para crear un clima inclusivo y seguro dentro del aula, lo cual es indispensable para facilitar el aprendizaje efectivo.
Ante estos resultados, las investigadoras abogan por una revisión profunda de los planes educativos universitarios. La doctora García-Bellido sostiene que es vital reforzar tanto la dimensión práctica como las habilidades comunicativas y emocionales en la formación docente. “Es necesario preparar a maestros capaces no solo de enseñar contenidos sino también de construir entornos educativos inclusivos”, afirmó.
Un llamado a la acción en la formación docente
El informe “Competencias docentes en el siglo XXI”, publicado por Octaedro, refleja el esfuerzo colectivo de 12 profesoras universitarias bajo la dirección del grupo “Desarrollo y Evaluación de Competencias en Educación Superior para la Formación de Docentes (DECES-FD)” de la Universidad CEU Cardenal Herrera. Entre las coordinadoras se encuentran destacadas académicas como Francisca Torres Jiménez, Susana Álvarez Lago, María Luisa Moreno Gutiérrez, y Helena Pascual Ochando.
Este estudio representa un paso significativo hacia una educación más adaptada a las necesidades actuales, proponiendo un marco claro sobre qué competencias deben ser priorizadas en la formación inicial del profesorado.