Un reciente estudio publicado en la revista Organization Science, liderado por el catedrático de Organización de Empresas de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M), Ramón Rico, revela que los protocolos de crisis más rígidos tienden a ser menos eficientes. Este trabajo profundiza en cómo los equipos se adaptan a situaciones de emergencia y subraya la necesidad de procesar activamente la información durante estos eventos.
El análisis muestra que es crucial atender a las discrepancias entre lo que se espera que ocurra y lo que realmente sucede en una crisis. Esta evaluación permite combinar procesos de coordinación implícita, basados en rutinas previas, con coordinación explícita, fundamentada en una comunicación abierta y planificación reactiva. Según Rico, “nuestros hallazgos indican que la imposición rígida de protocolos limita la capacidad del equipo para procesar información y su flexibilidad para cambiar entre diferentes tipos de coordinación”.
La importancia de la adaptación en situaciones críticas
El modelo desarrollado en esta investigación articula los procesos cognitivos necesarios para que los equipos comprendan situaciones cambiantes. Se interrelacionan conceptos como los Modelos Mentales de Tarea, que son conocimientos estables traídos por los miembros del equipo, y los Modelos Situacionales del Equipo, que reflejan la percepción actual durante una emergencia. La falta de correspondencia entre las expectativas del equipo y la realidad exige un uso activo de procesos de coordinación explícita para optimizar resultados y salvar vidas.
Rico enfatiza que “la confianza ciega en protocolos preestablecidos puede resultar disfuncional”, especialmente cuando impide el procesamiento adecuado de nueva información proveniente del entorno. Para mejorar esta capacidad adaptativa, se proponen estrategias formativas como el entrenamiento en perturbaciones, donde se simulan disrupciones controladas para preparar a los equipos ante cambios inesperados.
Estrategias formativas y colaboración interuniversitaria
Además, se sugiere entrenar la combinación flexible de roles y protocolos para ayudar a los equipos a ajustarse mejor durante crisis. Un ejemplo reciente es la colaboración con el Hospital Universitario La Paz, donde se implementó una formación en liderazgo adaptativo para facilitar la redistribución flexible de roles en quirófano.
Este estudio ha sido realizado junto con instituciones académicas como la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad de Maastricht (Países Bajos), la Universidad Estatal de Pensilvania (EE.UU.) y la Universidad de Pepperdine. Además, ha contado con financiación parcial del Ministerio de Ciencia e Innovación de España y del Army Research Institute for the Behavioral and Social Sciences.
Citas relevantes sobre el estudio
Referencia bibliográfica: Rico, R., Antino, M., Gibson, C.B., Simkins, S., & Uitdewilligen, S. (2025) Putting out the Fires: The Role of Team Knowledge, Coordination, and Procedural Rigidity in Adapting and Performing During Disruptive Events. Organization Science 36(6): 2349-2371. Para más detalles sobre este trabajo puedes consultar el artículo completo en este enlace: https://doi.org/10.1287/orsc.2022.16932.