La lucha contra la desinformación en el ámbito de la salud se ha convertido en un tema crucial, especialmente en un mundo donde las redes sociales proliferan y la confianza en las instituciones se ve cuestionada. En este contexto, Dominique Costagliola, experta en epidemiología y salud pública, ha presentado un informe que detalla una serie de recomendaciones destinadas a combatir este fenómeno.
Recomendaciones para enfrentar la desinformación
El informe, titulado "Información en salud: evaluación de fortalezas y debilidades, recomendaciones para una estrategia nacional", fue coescrito con Hervé Maisonneuve y Mathieu Molimard. En él se destacan nueve recomendaciones clave que buscan mejorar la prevención y respuesta ante la difusión de información errónea.
- Fortalecer la educación en pensamiento crítico: Es fundamental iniciar desde temprana edad con la educación sobre medios e información. Esto incluye enseñar a los jóvenes a identificar fuentes confiables y distinguir entre opinión y datos validados.
- Mejorar la formación en comunicación científica: Las instituciones de salud deben adoptar un enfoque más accesible y transparente al comunicar información. Explicar incertidumbres y desacuerdos científicos es vital para construir confianza.
- Implementar planes públicos contra la desinformación: Todas las organizaciones del sector salud deben contar con un plan claro sobre cómo manejar la información y corregir errores, buscando siempre prácticas transparentes.
- Desarrollar un Info-Score Salud: Inspirado en el Nutri-Score, este sistema evaluaría la calidad editorial de los medios, promoviendo así una mejora continua.
- Criar un Observatorio de Información en Salud: Este organismo debería estar compuesto por expertos diversos que validen fuentes de información y garanticen su integridad.
- Establecer un sistema de vigilancia informativa: Un dispositivo coordinado permitiría anticipar y responder a desinformaciones antes de que se propaguen.
- Sancionar a los desinformadores: Aunque hay propuestas para crear nuevas leyes, lo prioritario es asegurar el cumplimiento de las normas existentes que regulan esta problemática.
- Poner énfasis en la investigación sobre infodemia: Se debe investigar cómo afecta la desinformación a diferentes poblaciones y qué métodos son más efectivos para contrarrestarla.
- Afrontar el desafío a nivel europeo: Es necesario coordinar esfuerzos entre países europeos para regular plataformas online que facilitan la difusión de información errónea.
Móvil colectivo hacia una solución integral
Cabe destacar que **la lucha contra la desinformación no puede depender únicamente de acciones aisladas**. Se requiere una colaboración activa entre investigadores, profesionales del sector salud, medios de comunicación y ciudadanos. El objetivo común es garantizar el acceso a información fiable y basada en evidencias científicas.
Dominique Costagliola es directora de investigaciones emérita del Inserm en el Instituto Pierre Louis d’Epidemiologie et de Santé Publique (IPLESP) perteneciente a Sorbonne Université/Inserm.
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