El catedrático de Filosofía Moral y Política en la Universitat de València, Jesús Conill, ha subrayado la importancia del docente como figura “insustituible” en el ámbito educativo, especialmente ante el avance de la inteligencia artificial (IA). Durante su intervención en la XIII Jornada del Instituto San José Calasanz, que tuvo lugar en la Universidad Católica de Valencia (UCV), Conill advirtió sobre los peligros que conlleva el uso indiscriminado de nuevas tecnologías, las cuales podrían despojar al alumno de su identidad y debilitar su capacidad crítica.
Claves de la noticia
Defensa del docente
Conill destaca el rol esencial del maestro frente a la IA.
Peligros de la IA
La tecnología puede amenazar la intimidad y autonomía del alumno.
Nueva ética educativa
Se requiere un enfoque ético para el uso responsable de la IA.
En su ponencia, Conill enfatizó que no se debe ver a la inteligencia artificial como una solución mágica a los desafíos educativos. En cambio, propuso que debe ser considerada como una herramienta que debe alinearse con criterios humanos. “La técnica no es un fin; los fines son establecidos por la inteligencia humana y la comunidad escolar”, afirmó. Esto implica que es fundamental cuestionar no solo lo que puede hacer la tecnología, sino también “inteligencia artificial, ¿para qué?”.
Desde esta perspectiva, el filósofo reconoció las ventajas potenciales de la IA en educación, tales como personalizar el aprendizaje según las capacidades individuales y facilitar tareas rutinarias para los docentes. Sin embargo, advirtió que estas funciones no deben desplazar el papel formativo esencial del educador. La enseñanza debería evolucionar hacia prácticas más innovadoras donde se fomente el pensamiento crítico y creativo entre los estudiantes.
Implicaciones para el futuro educativo
Conill también abordó las implicaciones negativas que pueden surgir del uso excesivo de tecnología. Afirmó que aunque estas herramientas pueden facilitar procesos educativos, también pueden llevar a una pérdida de habilidades esenciales como la atención y el juicio crítico. “La inteligencia artificial puede facilitar ciertas tareas, pero también puede deshabilitar habilidades que son cruciales para el desarrollo intelectual”, advirtió.
Uno de los puntos más destacados fue la distinción entre aprender y educar. Según Conill, mientras que las máquinas pueden aprender rápidamente, esto no equivale a una verdadera educación. La educación abarca aspectos más profundos relacionados con el ser humano, incluyendo experiencias vitales y relaciones interpersonales. Además, hizo hincapié en que es necesario establecer una ética común para guiar el uso de estas tecnologías en educación.
Finalmente, Conill expresó su preocupación por cómo las herramientas digitales están afectando a las nuevas generaciones. Citando al psicólogo Jonathan Haidt, mencionó un “grave error generacional” al permitir que los jóvenes tengan acceso sin restricciones a dispositivos tecnológicos que pueden actuar como un “estupefaciente”. En este sentido, instó a una colaboración activa entre familias y educadores para abordar estos desafíos desde un marco ético centrado en la autonomía y responsabilidad compartida.
Durante esta jornada también participaron otros académicos quienes reafirmaron la centralidad del maestro en cualquier proceso educativo. El rector de UCV destacó que “la renovación auténtica en la enseñanza comienza por la persona del maestro”, resaltando así el valor humano en medio del avance tecnológico.
Preguntas sobre la noticia
¿Cuál es el papel insustituible del docente según Jesús Conill?
Jesús Conill defiende que el docente es una figura esencial en la educación, especialmente en un contexto donde la inteligencia artificial está presente. Asegura que la tecnología no puede sustituir la responsabilidad de los educadores de guiar a los alumnos en su desarrollo personal y crítico.
¿Qué riesgos plantea el uso de la inteligencia artificial en la educación?
Conill advierte que el uso de la IA puede vaciar al alumno de su identidad y debilitar su capacidad para pensar por sí mismo. También menciona que la comodidad tecnológica puede llevar a una "pereza mental", afectando habilidades como el juicio y el pensamiento crítico.
¿Cómo puede la inteligencia artificial contribuir positivamente a la educación?
La IA puede personalizar el aprendizaje adaptándose a las capacidades individuales de los alumnos y simplificando tareas rutinarias para los docentes, siempre que estas herramientas se utilicen con discernimiento y no reemplacen la enseñanza formativa.
¿Qué diferencia existe entre aprender y educar según Conill?
Conill destaca que aprender implica adquirir conocimientos, mientras que educar afecta al ser integral de la persona, requiriendo experiencias, relaciones y un enfoque más profundo que simplemente resolver tareas o procesar información.